Al señalar que la incidencia de cáncer en Veracruz va en aumento, Diana Magnolia Reyes Morales, vocal de la Agrupación Mexicana de Oncohematología Pediátrica (Amohp), informó que desde 2020 esta enfermedad es la primera causa de muerte en niños de 4 a 15 años en la entidad, superando las provocadas por accidentes.
Al anunciar el II Congreso Regional de Oncohematología Pediátrica del Sureste 2025, del 29 al 30 de mayo en Veracruz puerto, la especialista dijo que cada año se reportan unos 500 diagnósticos en la entidad, lo cual es un problema muy grave.
Acompañada por Cruz Romero Terán, de la asociación civil Meraki y Mariana del Carmen González, destacó que en el estado los tipos de cáncer más comunes entre menores son leucemias, que representan casi la mitad de los pacientes y corresponden a linfomas o tumores que se derivan del ovario o testículo, además de los del sistema nervioso central.
En promedio, dijo, se detectan al año unos 500 pacientes nuevos y de cada cien de ellos, entre 3 y 5 son en niños. Sin embargo, la mortalidad es muy alta, estimándose en 45 por ciento en el país y las causas que detonan este padecimiento, en el cáncer infantil, 10 por ciento tiene antecedentes hereditarios, el resto son por factores ambientales.
“Como los niños están en crecimiento cualquier cosa puede salir mal y generarse un cáncer. La diferencia con los adultos es que resulta difícil prevenirlo, nuestro principal papel es diagnosticarlo tempranamente”.
Algunos de los síntomas que pueden ayudar a detectarlo, subrayó, es si pierden la actividad que normalmente tienen, si dejan de jugar, si pasan mucho tiempo acostados, si están pálidos y no responden a tratamientos con hierro, que tengan fiebre o les salgan puntitos rojos.
Lamentablemente la incidencia ha aumentado en el país y en Veracruz. “Ejemplo es que era la segunda causa de muerte después de los accidentes y ahora es la primera por enfermedad. Además, muchos llegan en etapas tardías, con la enfermedad avanzada”.
“Cuando sucede así, los tratamientos son mucho más agresivos y las cirugías más mutilantes, por lo que muchos van a tener complicaciones que ponen en peligro su vida”. Por ello, recomendó que se debe llevar a los niños al médico, aunque estén sanos.
“Al menos deben ser revisados dos veces al año por un médico general o pediatra, esto porque puede que acaban de ir con el médico y al día siguiente o la semana siguiente desarrollan síntomas de la enfermedad que son agudos. En un plazo de días o semanas pueden presentarse los síntomas, entonces hay que estar muy al pendiente de los menores”.
Refirió que en Coatzacoalcos, Poza Rica, Río Blanco, Veracruz y Xalapa es donde hay más incidencia pero puede tenerse también en congregaciones, “lo mejor es que hay que evaluarlos (a los niños) dos veces al año”.
Por otro lado, informó que el Congreso Regional de Oncohematología se efectuará en el auditorio del Hotel Emporio del puerto, 29 y 30 de mayo y está dirigido al personal médico, paramédico y a todos los que se interesen en este tema y constará de tres bloques: el médico, psicológico y de enfermería.
Expuso que en este evento, organizado por la Agrupación Mexicana de Oncohematología Pediátrica y otras organizaciones, se pretende analizar signos y síntomas del cáncer infantil para hacer un diagnóstico temprano, tratamientos oportunos y buscar nuevas directrices sobre cómo prevenirlo.
