Orizaba, Ver.- El cierre parcial en las Cumbres de Maltrata y las dificultades en la autopista Veracruz-Puebla están causando un daño económico considerable en la región Altas Montañas y ha impactado negativamente la cadena de suministro. Según Octavio Gracián Malpica, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), y Santa Sandoval, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), hay pérdidas millonarias en la economía local, “hay retrasos de hasta 23 horas, por ejemplo, en el traslado de autobuses de pasajeros de Orizaba a Ciudad de México”.
Octavio Gracián Malpica comentó que algunas empresas han tenido retrasos en la llegada de insumos lo que afecta la producción y la distribución de bienes en toda la región. Este desabasto tiene consecuencias no sólo para la industria manufacturera sino también para el comercio minorista y el consumo local.
Retrasos en el transporte de carga y afectaciones a la economía local
Santa Sandoval, del CCE, advirtió que el cierre parcial de la autopista representa un “tapón” para el flujo de mercancías no sólo para Veracruz sino para todo el sureste del país y tiene repercusiones a nivel nacional. La carga pesada, que incluye alimentos, materiales de construcción y productos industriales, enfrenta tiempos de tránsito prolongados.
Costos de reparación y necesidad de infraestructura alterna
Además del impacto en la cadena de suministro, los daños en la infraestructura de la carretera también representan un desafío económico. Estos derrumbes, que ocurren con frecuencia, no sólo suponen una carga económica para las autoridades encargadas del mantenimiento, sino que también representan una pérdida de tiempo y recursos para las empresas de transporte.
Propuesta para solucionar el problema vial
Ante esta situación, Octavio Gracián Malpica y Santa Sandoval coinciden en la necesidad urgente de buscar alternativas para mejorar la comunicación terrestre en la región. Entre las propuestas está la construcción de una nueva vía que conecte directamente Puebla con Coatzacoalcos, aliviando la presión sobre la actual autopista y creando rutas más seguras y eficientes para el tránsito de carga. Según Gracián Malpica, el rediseño y la creación de nuevas rutas son esenciales para evitar pérdidas económicas similares en el futuro y garantizar que la región mantenga su competitividad en el comercio nacional e internacional.
Consecuencias para el futuro del sureste mexicano
La región es clave para el abastecimiento de productos hacia el centro del país y la interrupción en la cadena logística afecta a una amplia variedad de sectores económicos. Según Santa Sandoval, la falta de una infraestructura adecuada para el tráfico de carga pesada pone en riesgo el crecimiento económico del sureste y afecta la imagen de la región como un corredor logístico eficiente.
En conclusión, la construcción de nuevas rutas y la modernización de la infraestructura vial no sólo aliviaría la presión sobre las actuales vías de comunicación, sino que también contribuirían a evitar futuras pérdidas económicas, fortaleciendo la economía regional y nacional en el proceso.






