Orizaba, Ver.- Al menos 80 por ciento de los 60 estudiantes de la carrera de Medicina del Centro de Estudios Tecnológicos y Universitarios del Golfo (Cetug) se verán forzados a continuar su internado de posgrado en Toluca (Edomex) debido a que la institución no logró gestionar las plazas necesarias en tiempo y forma para que pudieran culminar su formación profesional en Veracruz.
Los padres de familia expresaron que esta situación no sólo representa una carga económica imprevista, sino que también deja en total incertidumbre el futuro académico de sus hijos, quienes desconocen si se les respetarán los avances académicos.
“Se van a Toluca no porque la escuela les haya solucionado algo, se van porque están preocupados por la educación de sus hijos. Están obligados a hacer un gasto que no tenían previsto, presionados y a lo mejor hasta endeudados”, fustigó una madre.
Además, los padres de familia manifestaron su preocupación por la salud física y emocional de los estudiantes, quienes han resentido severamente el estrés provocado por esta situación.
“Yo sí vi mal a mi hijo y también una mamá mencionó que su hija no dejaba de vomitar. Esto ha generado ansiedad, depresión y malestares físicos. ¿Quién va a reponer eso?”
La incertidumbre también ha alcanzado a quienes aún no han conseguido una plaza foránea ya que según versiones de los estudiantes las pocas opciones disponibles también serían fuera del estado, lo que mantiene en vilo a varias familias que no tienen cómo solventar esos gastos.
A esto se suma el temor de que los promedios o materias ya cursadas no sean validados en las nuevas instituciones, lo que representaría no sólo una pérdida académica sino también de tiempo y dinero.
Los inconformes señalaron que hasta el momento ninguna autoridad educativa ni estatal ni federal se ha acercado para ofrecer una solución o abrir un canal de diálogo.
Por si fuera poco, la obra de ampliación del plantel fue suspendida, lo cual agrava la percepción de abandono institucional.
Cabe recordar que esta problemática se originó debido a que durante los cinco años en que ha operado el Cetug sus directivos no gestionaron a tiempo los trámites ante las instancias educativas competentes para que los alumnos hicieran su internado de posgrado en la región.
Ante el desamparo institucional, las familias exigieron que se garantice la validez académica de sus estudios, se brinde apoyo económico para los traslados y estancias foráneas y que se responsabilice a quienes, por omisión o negligencia, colocaron en esta situación a decenas de estudiantes.






