Clara Zepeda
La volatilidad de la economía tumbó este lunes a los mercados globales, cuyo epicentro fue en Japón. En un escenario marcado por el reajuste de operaciones de carry trade a nivel internacional y de los temores a una recesión en Estados Unidos, las monedas emergentes, como el peso mexicano, se depreciaron de manera importante y las pérdidas de las Bolsas, aunque se aminoraron, cerraron a la baja.
El peso mexicano sufrió una depreciación diaria de 1.23 por ciento, equivalente a 23.48 centavos frente al dólar, para cerrar en 19.3972 unidades por dólar spot, la segunda divisa más depreciada a nivel mundial en la jornada de este lunes.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó durante la sesión de este lunes entre un máximo de 19.6030 unidades y un mínimo de 19.2080 unidades. Mientras tanto, el dólar se cayó frente a la canasta de las seis principales monedas internacionales, al depreciarse, según su índice ponderado DXY, 0.45 por ciento, para cerrar en 102.525 unidades.
Pese a la caída del dólar a nivel mundial, el peso en México recibe con pesimismo no sólo la expectativa de una recesión económica en Estados Unidos, también un acelerado descenso de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal y una encrucijada del Banco de México en su actuar monetario, que aunque el diferencial de tasas siguiera atractivo, la economía mexicana se vería en problemas con una recesión de su principal socio comercial.
El fuerte aumento del yen japonés frente al dólar estadounidense ha provocado fuertes ventas, ya que los especuladores que habían pedido dinero prestado a la tasa de interés cercana al cero por ciento de Japón para comprar activos de riesgo estadounidenses (carry trade) han estado liquidando sus tenencias.






