Roxana Aguirre
Veracruz, Ver.- Indignación y coraje son dos de los sentimientos que los familiares y amigos comparten durante el funeral de Marion Lizbeth, una madre de 35 años víctima de feminicidio, en Veracruz.
Marion confió en la Fiscalía General del Estado (FGE), en 2024 cuando su expareja, Víctor, comenzó a amenazarla, decidió interponer una denuncia. Antes de hacerlo lo habló con su mamá, Martha, quien le dijo que la apoyaría y la acompañó a hacer todos los trámites.
“Ellos ya habían terminado, ella lo terminó, él se aferró a ella, la acosaba y la acosaba, nosotros decidimos ir a poner la denuncia, porque él vino y la amenazó que la iba a quemar con todo y los niños en el cuarto donde vivía”, explicó su madre.
Sin embargo, la joven no encontró el apoyo que buscaba en la Fiscalía, donde su madre recuerda que las recibían con malos tratos, como si tomarles la declaración y darles información del proceso fuera un favor.
Pasaron los meses y Víctor “N” la seguía acosando y amenazando, Marion se dio por vencida. “Ella agarró y dijo ‘no mami no me hacen caso, yo ya no quiero mover nada, que sea lo que Dios quiera, porque a mi no me hacen caso, nada más andamos gaste y gaste en taxi y no hacen nada’”, recordó su madre.
Este primero de abril, vecinos de la colonia Hidalgo escucharon sus gritos desesperados. Marion había salido apenas de su casa para tomar uno de los dos camiones que la llevaban al recinto portuario donde trabajaba en limpieza, cuando se presume que Víctor “N” la sorprendió por la espalda y la apuñaló.
Su madre con lágrimas en los ojos narra que una vecina le dijo que alcanzó a ver cómo la apuñaló una tercera vez en el pecho, ella se llevó las manos a la herida y cayó al suelo, donde murió, sin que nadie pudiera ayudarla.
Del agresor nada se sabe. La familia exige que las autoridades hagan lo que sea necesario para dar con él, pues ahora temen también por la vida de los hijos de Marion. Una niña de 15 años y un niño de 10.
Los dos tienen distrofia muscular desde que nacieron, lo que no les permite caminar y los mantiene en una silla de ruedas. La madre de Marion explicó que el tipo la última amenaza que le hizo a su hija, fue decirle que los quemaría a todos en su cuarto y que sabía los niños no podrían huir.
Marion fue sepultada en el panteón municipal del puerto de Veracruz, rodeada de los que la querían y sabían que ella buscó ayuda, pero no encontró apoyo por parte de las autoridades que debieron investigar y defenderla de su agresor.






