Orizaba, Ver.- Integrantes de clubes de motociclistas de la región de Orizaba con una larga trayectoria en viajes y conducción responsable, se dijeron preocupados por la creciente ola de accidentes de tripulantes de estos vehículos en junio.
En dicho periodo, al menos cinco motociclistas murieron en distintos percances ocurridos en Orizaba, Río Blanco, Nogales y Mariano Escobedo.
Eduardo Gallardo y Eduardo Vargas lamentaron estos decesos y admitieron que muchos se debieron a la imprudencia, la falta de capacitación y la ausencia de una cultura vial de los motoristas de la región.
“Es doloroso ver que la moto, que para nosotros representa libertad, hermandad y disciplina, se convierta en instrumento de tragedia por no saberla manejar con responsabilidad”, expresó uno de los representantes.
Uno de estos accidentes mortales ocurrió en la carretera Orizaba-La Perla, donde un joven de 22 años perdió el control de su moto y se impactó contra un poste. Otro tuvo lugar en la autopista Córdoba-Orizaba, cuando dos fueron embestidos por un auto al invadir el carril contrario.
En varios de estos siniestros estuvieron involucrados la velocidad excesiva, la falta de casco y el consumo de alcohol.
Eduardo Gallardo y Eduardo Vargas insistieron en que conducir una moto no es sólo una cuestión de equilibrio y velocidad, sino de responsabilidad.
“Muchos jóvenes ven en la moto una moda o una salida económica para moverse, pero no reciben formación ni conocen los riesgos. Conducir una (…) no es un juego y se necesita preparación tanto técnica como mental”, señalaron.
Por ello, llamaron a las autoridades de tránsito, escuelas de manejo y dependencias municipales, a reforzar campañas de concientización y ofrecer capacitación para quienes usan la motocicleta como medio de transporte o de trabajo.
También recomendaron operativos constantes para verificar el uso del casco, la portación de licencias y el cumplimiento de normas de tránsito.
Los entrevistados coincidieron en que los motociclistas organizados, con años de experiencia y compromiso, siempre han apostado por la conducción segura, los viajes planificados y el respeto a la ley. Lamentaron que el aumento de motos en circulación no haya venido acompañado de la misma responsabilidad.
“La moto no mata. Lo que mata es el mal uso, la imprudencia y la falta de conciencia. No queremos más muertes sobre el asfalto”, concluyeron.
