Agencias
Veracruz es tercer lugar a nivel nacional en cuanto a los estados con más defunciones maternas, con 24 casos reportados hasta la primera quincena de agosto, de acuerdo con la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud; sólo el Estado de México y Chiapas están por encima de Veracruz con 36 y 28 decesos maternos en cada caso.
En el Día Mundial de la Obstetricia y la Embarazada, se entrevistó a David Meléndez, secretario técnico del Comité Promotor “Por una maternidad segura en México”, sobre esta problemática.
El experto consideró que la razón de muerte materna es un indicador que revela el desempeño de un sistema de salud de un país y que México no ha podido atender los compromisos establecidos en los Objetivos del Milenio que concluyeron en el 2015 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Ejemplifica que México no alcanzó los Objetivos del Milenio de reducir la razón de mortalidad materna como se había comprometido; la meta era reducirla 75 por ciento tomando como inicio la cifra de 1990, cuando se tenían 88.7 muertes maternas por cada 100 mil nacimientos, pero cerró el 2015 con 34.6 muertes, cuando la meta era llegar a 22.
El panorama este año no pinta mejor pues la Secretaría de Salud (SS) federal señala en lo que va de este 2024 la razón de mortalidad materna calculada es de 25.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos en el país; sin embargo, en el caso de Veracruz la mortalidad materna es de 30.5 defunciones por cada 100 mil nacimientos, lo que es mayor al promedio nacional.
David Meléndez indica que llama la atención que en primer lugar en las causas de muerte materna se tenga la hemorragia obstétrica, en segundo lugar los trastornos hipertensivos y en tercer lugar al aborto, pues todas estas causas son evitables.
“Llama la atención porque todas estas causas son evitables, en cuanto a la hemorragia obstétrica tenemos suficiente arsenal terapéutico, clínico, médico para hacer frente.
El aborto ya no debería de existir ni siquiera como una causa de mortalidad materna. Tiene que ver con abasto de medicamentos, con abasto de insumos. No es un reclamo al personal médico o de enfermería o los profesionales de la salud, ni siquiera tomadores de decisiones o el director de hospitales; es un reclamo mucho más allá, tiene que ver con tener los insumos necesarios en el momento adecuado y acceso a los laboratorios necesarios”.
Consideró que esa diferencia entre la evidencia científica y lo que realmente puedes hacer en una clínica en Tantoyuca, Coatzacoalcos, en la sierra de Zongolica, tiene que ver con la llamada brecha de implementación que hay entre lo ideal, lo que dice la evidencia y lo que realmente se produce.
“Tiene que ver con factores de la política de salud, de la eficiencia en el ejercicio del gasto, del presupuesto, en la adquisición de los insumos, en la distribución de los medicamentos. Es una cadena de factores que tienen como desenlace fatal, dramático y hasta estúpido la muerte de una mujer por causas totalmente evitables”.
