Orizaba, Ver.- La actividad turística y restaurantera en Veracruz sufre una disminución cercana al 5 por ciento, situación atribuida principalmente a la percepción de inseguridad en el país y al incremento en los costos de hospedaje, factores que han provocado que un mayor número de viajeros opte por destinos internacionales, señaló el analista financiero Enrique Trueba Gracián, sin referir la fuente de sus cifras.
De acuerdo con su análisis, el turismo nacional, que representa una parte importante de la derrama económica para Veracruz, ha comenzado a dirigir su gasto hacia destinos de Europa y Estados Unidos, donde en algunos casos encuentran paquetes competitivos pese a los costos de traslado.
Indicó que esta situación impacta directamente a la economía local, ya que al disminuir la llegada de visitantes también se reduce el circulante que beneficia a hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios.
“Cuando el turismo deja de venir al estado, el dinero deja de circular en Veracruz y eso repercute en diversos sectores económicos que dependen de la actividad turística”, comentó.
Trueba Gracián opinó que el comportamiento del mercado obliga a replantear las estrategias para fortalecer la competitividad del sector, especialmente en una entidad donde gran parte de los visitantes provienen de otros estados del país.
Consideró que uno de los principales retos consiste en ofrecer tarifas más competitivas en hoteles y restaurantes, sin descuidar la calidad del servicio, con el propósito de atraer nuevamente a los turistas nacionales.
Agregó que la percepción de inseguridad también continúa siendo un factor que influye en la decisión de viaje de muchas familias, por lo que mejorar las condiciones de seguridad representa un elemento indispensable para impulsar la recuperación del sector.
El analista financiero señaló que Veracruz cuenta con importantes atractivos naturales, históricos, gastronómicos y culturales que mantienen su potencial como destino turístico, pero advirtió que ello debe complementarse con políticas que fortalezcan la competitividad frente a otros mercados.
Sostuvo que los empresarios hoteleros y restauranteros enfrentan un escenario complejo debido al incremento en diversos costos de operación, lo que en ocasiones dificulta ofrecer precios más accesibles al consumidor.
Sin embargo, consideró que es necesario buscar mecanismos que permitan mantener tarifas atractivas y generar promociones que incentiven la llegada de visitantes, particularmente durante temporadas de menor afluencia.






