Orizaba, Ver.- El invierno de 2024 estará marcado por la influencia del fenómeno de La Niña, según datos de la agencia Meteored, ente especializado en pronósticos del tiempo, y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Este fenómeno climático, que afecta de forma significativa la distribución de lluvias y temperaturas, generará condiciones contrastantes en las diversas regiones del país. Mientras que el sur de México podría experimentar lluvias por encima de lo normal, el norte enfrentará un panorama más seco, con la posibilidad de sequías más severas.
De acuerdo con un estudio de esa entidad y datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante este invierno, La Niña influirá de manera diferente en las regiones del país.
En el sur y sureste se prevé un aumento en las precipitaciones, especialmente en estados como Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Este incremento estará asociado con una mayor incidencia de frentes fríos.
En el caso del norte de la República Mexicana, “se espera una temporada más seca, con déficit de lluvias y una intensificación de las condiciones de sequía. En tanto en el centro del país, aunque la intensidad de La Niña podría ser variable, hay incertidumbre respecto del comportamiento de las lluvias, que podrían presentarse de forma ocasional, dependiendo de la interacción de este fenómeno con los frentes fríos.
Por su parte, el SMN, señala que de diciembre a febrero se esperan alrededor de 23 frentes fríos, mientras que Meteored estima un número ligeramente mayor, con hasta 25 frentes fríos. Estos sistemas estarán acompañados por la corriente en chorro, que transportará nubosidad y precipitaciones aisladas.
En términos de temperaturas, se indica un invierno menos frío de lo habitual en general, aunque con eventos significativos de frío extremo de origen ártico. Esto implica heladas, altamente probables en el centro y sur del país; nevadas ocasionales, especialmente en las montañas del oriente y centro, así como en la Sierra Madre Occidental.
Para las zonas costeras se prevén nortes severos con ráfagas de viento intenso y frío. Asimismo, se espera que, en diciembre, el frío comenzará a intensificarse hacia finales del mes. Las lluvias serán más frecuentes en el oriente y sureste, mientras que la mitad occidental enfrentará un déficit. Las temperaturas serán superiores a lo normal en el norte, pero podrían ser ligeramente inferiores en el centro y sureste, acompañadas de heladas y días con marcados contrastes térmicos.
A partir de enero, podría registrar un aumento en las masas frías polares y árticas, con potencial de lluvias y nevadas en el norte, noreste, oriente y sureste. Las temperaturas seguirán siendo ligeramente superiores a lo habitual en algunas zonas, pero el frío será más relevante, especialmente en el Altiplano y el sureste.
