Ixtaczoquitlán, Ver.- Un grupo de padres de familia de la escuela primaria “Josefa Ortiz de Domínguez”, en la comunidad de Sumidero, tomó las instalaciones del plantel este lunes en señal de protesta por la reinstalación de la directora Julia Reyna González Arias, quien se encontraba separada del cargo desde el pasado 7 de septiembre por presuntos actos de discriminación y falta de transparencia.
La medida se produjo luego de que la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) notificara que la profesora sería reintegrada este lunes, tras concluir una investigación interna sobre las denuncias en su contra.
Dicha resolución ha generado indignación entre los padres, quienes esperaban una sanción ejemplar y no el regreso de la docente al frente de la escuela.
Los inconformes recordaron que la separación inicial de la directora se dio después de que se denunciaran actos discriminatorios contra estudiantes y opacidad en la rendición de cuentas sobre los recursos obtenidos por la venta de alimentos dentro de la institución.
Durante el proceso de investigación, varios tutores presentaron testimonios y confrontaron directamente a la docente ante las autoridades educativas.
A pesar de las acusaciones, la SEV determinó cerrar el caso y ofreció a la maestra la posibilidad de ser reubicada o regresar al mismo plantel, opción que ella aceptó, lo que desató el nuevo conflicto.
“El regreso de la docente sin ningún tipo de castigo obedece a la protección que se le está dando por parte de la SEV y del delegado Ángel Huerta Anzurez. Incluso vino a la escuela y en su presencia encaramos a la directora para decirle todas las malas acciones que hacía”, denunció una madre de familia que participa en la protesta.
Ante esta situación, los padres decidieron tomar la escuela, asegurando que su acción no afectará las clases de los estudiantes.
En las instalaciones colocaron pancartas con leyendas en las que repudian el regreso de la directora.
Los manifestantes acusaron que la reinstalación de la docente “pone en riesgo el ambiente escolar” y expresaron su temor a que ésta tome represalias contra los hijos de quienes participaron en las protestas.
Los padres de familia advirtieron que mantendrán la toma de la escuela de manera indefinida, hasta que la SEV intervenga directamente y dé una respuesta que priorice el bienestar de los estudiantes por encima de los intereses administrativos.
