Tlacotalpan, Ver., 02 de febrero de 2026.– El pueblo de Tlacotalpan celebró la edición 249 de las fiestas de La Candelaria, una de las expresiones religiosas y culturales más emblemáticas de Veracruz, que cada año fortalecen la identidad, la tradición y la vida comunitaria en esta ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Recorridos culturales y promoción de la economía local
En el marco de las festividades se realizaron actividades orientadas a visibilizar la riqueza cultural y productiva de la región, entre ellas la Expo Venta Artesanal, Gastronómica y Editorial, así como la Ruta del Café, espacios dispuestos para promover el trabajo de productores locales e impulsar la economía regional.
También se desarrolló el Foro Cultural del Sotavento en el Centro Cultural Agustín Lara, concebido como un punto de encuentro para la reflexión, la difusión y el intercambio en torno a la música, la literatura y las expresiones tradicionales del Sotavento. En plazas como Martha e Hidalgo se llevaron a cabo presentaciones de grupos soneros y versadores provenientes de distintas regiones del estado y del país.
Durante la jornada, autoridades estatales y municipales recorrieron calles de la ciudad, donde saludaron a familias y visitantes que se congregaron para participar en las celebraciones.
Fe, tradición y ritual fluvial en honor a la Virgen
Uno de los actos centrales fue el tradicional recorrido de la Virgen de La Candelaria por el río de Las Mariposas, presenciado desde el Centro Cultural del Sotavento. La procesión fluvial se realizó en embarcaciones adornadas con flores y acompañadas por música de jarana, versos y sones, en una manifestación de fe en la que fieles y visitantes pidieron por una pesca abundante y bendiciones para el río.
Las actividades religiosas iniciaron desde temprana hora con las mañanitas a la Virgen, a las 05:00 horas, en el santuario erigido en su honor. Al mediodía se celebró la eucaristía presidida por monseñor Carlos Briseño Arch, obispo de la Diócesis de Veracruz.
La jornada continuó con encuentros musicales y literarios en espacios emblemáticos como Casa Fuerte, la Plaza Martha y la Casa de la Cultura, donde se realizaron el Encuentro de Jaraneros, Decimeros e Improvisadores Orales de la Cuenca, la Décima Picante y el Encuentro Nacional de Soneros y Versadores, consolidando a Tlacotalpan como referente de la cultura viva del Sotavento.
Artesanía textil y vestimenta tradicional en el marco de la fiesta
Como parte de la celebración, se visibilizó el talento artesanal local a través de la indumentaria tradicional jarocha. Un traje de uso diario, confeccionado por la artesana textil tlacotalpeña Zayra Palacios Aguilera, destacó por su elaboración con técnicas y materiales propios de la región.
La prenda se compone de un blusón con aplicaciones montadas sobre tela de lino color beige, acompañado de una falda de estilo campesino en algodón, decorada con flores pequeñas y rematada con el característico olán plisado. Este atuendo representa la vestimenta cotidiana histórica de las mujeres de la región, en contraste con el traje de gala reservado para celebraciones solemnes.
Para la artesana, la presencia de este tipo de piezas en una festividad de profundo significado cultural y religioso representa un reconocimiento al trabajo colectivo de mujeres que, generación tras generación, preservan y transmiten los saberes textiles del municipio, reforzando el vínculo entre tradición, identidad y vida comunitaria.






