Tlacotalpan, Ver.— En el marco de las fiestas de La Candelaria, la ciudad ribereña rindió homenaje a uno de sus más emblemáticos exponentes de la música tradicional veracruzana durante el XLVII Encuentro Nacional de Soneros y Versadores, evento central de la festividad que celebra y difunde el son jarocho, la décima y la tradición del Sotavento.
La figura homenajeada fue Rafael Figueroa Alavés, mejor conocido como Don Fallo, músico, ebanista y laudero cuya vida está profundamente ligada a la identidad cultural de Tlacotalpan. Con 90 años de edad y más de seis décadas dedicadas a la música tradicional y a la formación comunitaria, Don Fallo ha sido fundamental para preservar y proyectar las raíces jarochas de su pueblo natal.
Tras haber trabajado por largo tiempo en la Ciudad de México, regresó a Tlacotalpan para fortalecer la vida cultural local. Su trayectoria incluye más de 40 años con el grupo Siquisirí, con el que ha representado la música veracruzana en países como Francia, Estados Unidos, Cuba, Venezuela, Colombia, Canadá y Japón, llevando el son jarocho a escenarios internacionales.
Don Fallo también es reconocido por su aporte musical a la tradición, al incorporar el contrabajo al son jarocho sin perder su esencia, y por su trabajo artesanal en la fabricación de instrumentos como jaranas, requintos y boconas, que han sido exportados a distintas partes del mundo, reafirmando el valor de los oficios tradicionales como manifestación viva de la cultura.
Durante el homenaje, el músico compartió su visión sobre la vida y la música: “Allá me fue bien económicamente, pero aquí me ha ido mejor; acá no es dinero, es vida”, afirmó, reflejando el vínculo profundo entre su obra artística y la comunidad tlacotalpeña.
Este reconocimiento se suma a las actividades de las fiestas de La Candelaria, que consolidan a Tlacotalpan como un referente cultural del país y un espacio de transmisión intergeneracional de las expresiones tradicionales que dan identidad al Sotavento veracruzano.






