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Tarjetas de crédito y préstamos digitales, un riesgo para los usuarios, dice analista

■ “Se presentan como una solución rápida, pero pueden convertirse en un problema” ■ Urge fortalecer la educación financiera entre la población para evitar endeudamientos

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Orizaba, Ver.- Las tarjetas de crédito digitales y las aplicaciones de préstamos rápidos representan hoy un riesgo creciente para la estabilidad económica de los usuarios, al facilitar el acceso inmediato al dinero, pero bajo condiciones que pueden derivar en deudas difíciles de sostener, advirtió el analista Enrique Trueba.

Explicó que, en los últimos años, el uso de este tipo de herramientas financieras ha aumentado de manera considerable, impulsado por la digitalización y la necesidad de liquidez inmediata. Sin embargo, detrás de esta aparente facilidad se esconden tasas de interés elevadas, comisiones poco claras y esquemas de pago que no siempre son comprendidos por quienes los contratan.

Señaló que muchas de estas plataformas, particularmente las que operan fuera del sistema bancario tradicional, utilizan estrategias de publicidad engañosa para atraer clientes. Promocionan beneficios como aprobación inmediata, cero requisitos o disponibilidad de crédito en minutos, pero omiten detallar los costos reales que implica el financiamiento.

“Se presentan como una solución rápida, pero en realidad pueden convertirse en un problema serio si no se revisan las condiciones. El usuario muchas veces no sabe cuánto va a terminar pagando”, indicó.

Trueba detalló que, en el caso de las tarjetas de crédito digitales, los intereses suelen ser más altos que los de la banca tradicional, además de incluir cargos adicionales por manejo de cuenta, pagos tardíos o disposiciones de efectivo, lo que incrementa el monto total de la deuda.

En cuanto a las aplicaciones de préstamos, advirtió que el riesgo puede ser aún mayor. Muchas de estas plataformas otorgan dinero de forma casi inmediata, pero bajo esquemas de cobro agresivos que obligan al usuario a pagar cantidades que duplican el monto originalmente solicitado.

“Lo que empieza como un apoyo económico termina siendo una carga. Hay casos donde las personas acaban pagando el doble de lo que pidieron, y si no cubren a tiempo, los intereses siguen creciendo”, explicó.

El especialista subrayó que la facilidad de acceso, combinada con la falta de educación financiera, provoca que muchas personas caigan en ciclos de endeudamiento difíciles de romper, recurriendo a nuevos créditos para cubrir los anteriores.

Asimismo, alertó que algunas de estas aplicaciones no están reguladas por organismos oficiales como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, lo que deja a los usuarios en una situación de mayor vulnerabilidad.

Ante este panorama, recomendó revisar detalladamente las condiciones de cualquier producto financiero antes de contratarlo, comparar opciones y evitar decisiones impulsivas motivadas por la urgencia económica. Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la educación financiera entre la población, con el objetivo de prevenir abusos y evitar que estas herramientas, en lugar de apoyar, terminen comprometiendo seriamente la economía familiar a corto y mediano plazos.