Jared Laureles y Jessica Xantomila
Al reconocer que las negociaciones para resolver la huelga en el Nacional Monte de Piedad se encuentran en un “punto muerto”, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) planteó una ruta de solución que contempla la elaboración de una propuesta por parte de la autoridad laboral, que atienda los aspectos sustantivos del conflicto, respete el contrato colectivo y la ley laboral.
La dependencia federal pidió al patronato y al sindicato de la institución de empeño que acepten la propuesta –de la que no dio más detalles– y que sean los más de mil 800 trabajadores los que definan, mediante voto personal libre, directo y secreto, si la rechazan o la aceptan, para alcanzar una solución a la huelga que se mantiene desde hace siete meses.
En caso de ser aprobado el dictamen, las autoridades laborales pondrán a su disposición “el apoyo necesario y suficiente para dar seguimiento puntual en la implementación de todas las medidas”. Pero si es rechazado en la votación, propusieron que ambas partes “se comprometan a agotar la instancia prevista en el Poder Judicial, solicitando de inmediato la medida de calificación de imputabilidad de la huelga”.
Sin embargo, la Secretaría del Trabajo subrayó que si la administración del Nacional Monte de Piedad y su sindicato “a priori rechazan” este planteamiento, sin someterlo a votación de los trabajadores, entonces los exhorta a retomar el diálogo y aporten “propuestas concretas que lleven a un fin pronto a la huelga o acudan de inmediato” ante el Poder Judicial, a efecto de resolver este conflicto de fondo, que inició el 1º de octubre del 2025.
El gobierno federal señaló que la huelga “ha afectado sustancialmente” a trabajadores, ignorantes y clientes de esta institución con 250 años de historia.
Mencionó que durante el conflicto, junto con el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, se han hecho múltiples esfuerzos para alcanzar una solución, convocando a más de 30 mesas trilaterales, pero hasta el momento no ha sido posible “dada la enorme distancia” entre las posturas.
“Esa situación ha llevado la negociación a un punto muerto, y no se avizora a corto plazo una solución ni en el marco de la negociación ni en el ámbito judicial en el que ninguna de las partes ha solicitado la imputabilidad de la huelga”, reiteró al proponer una salida democrática e inmediata al conflicto.
Cabe recordar que el 26 de marzo, el patronato de la institución prendaria solicitó un arbitraje a las autoridades laborales para resolver la huelga en sus 300 sucursales, que “emitan un dictamen de cumplimiento obligatorio para ambas partes”.
De acuerdo con el sindicato de Trabajadores del NMP, la huelga estalló por distintas violaciones de su contrato colectivo, la intención del patronato de “desaparecerlo” y el proceso de “boletinación de plazas”, a través del cual se define la cobertura de vacantes y los mecanismos de ascenso.
En febrero, un juez de distrito otorgó un amparo a la administración y declaró “inexistente” la huelga. Sin embargo, ésta se “mantiene en firme”, ya que el sindicato interpuso un recurso de revisión y será un Tribunal Colegiado el que resuelva el conflicto laboral, de acuerdo con la organización gremial.
