Orizaba, Ver.- Debido al conflicto magisterial que exige la destitución del supervisor escolar Luis Alejandro Reyes Trigos, este viernes 7 de noviembre se suspendieron clases en al menos siete escuelas de la región de Orizaba.
Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se manifestaron la mañana de este viernes en rechazo a la reinstalación de Reyes Trigos como supervisor de la zona 023 de Secundarias Generales, al considerar que el proceso carece de sustento y se hizo sin transparencia.
El secretario general de la Secundaria General “Mártires de 1907”, Juan Carlos Cortés Maldonado, explicó que la inconformidad tiene origen en un conflicto laboral que permanece sin resolverse ante la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV).
“Estamos observando que no nos han hecho caso, no nos han dado un resolutivo. En mayo quisieron reinstalarlo con un protocolo mal hecho, y no queremos que pase lo mismo. Desde entonces no hemos recibido una respuesta concreta a la petición que metimos para revisar el proceso”, señaló el dirigente sindical.
De acuerdo con Cortés Maldonado, en su momento se emitió un resolutivo que ordenaba el retiro del supervisor, pero meses después se intentó su regreso sin una explicación clara.
Asimismo, acusó que durante la gestión de Reyes Trigos existieron casos de hostigamiento laboral, tanto de parte de su Asesor Técnico Pedagógico (ATP) como del propio supervisor, por permitir esas prácticas.
Como parte de las protestas, este viernes suspendieron labores las secundarias “Vicente Guerrero”, “Mártires de 1907”, “Manuel Altamirano”, “Maltrata” y “Acultzingo”, además de planteles particulares como “Latino” y “Jean Piaget”, cuyos docentes también se sumaron al reclamo.
Actualmente, el edificio que ocupa la supervisión escolar permanece bajo resguardo de Reyes Trigos, sin que se haya concretado la entrega formal.
Durante su ausencia, el maestro Juan Carlos Peña Hernández, jefe de enseñanza, fue comisionado por la SEV para desempeñar las funciones de supervisor, periodo en el que, según los docentes, “el trabajo se desarrolló con normalidad”.
El movimiento afecta directamente a unos 400 maestros pertenecientes a la zona 023 y a cientos de estudiantes que este viernes se quedaron sin clases.
El magisterio exige que la SEV revise a fondo el proceso de reinstalación, escuche sus demandas y garantice un ambiente laboral libre de hostigamiento y de decisiones arbitrarias.
“Queremos que se respete el resolutivo que se dio en su momento y que se escuche nuestra voz. No pedimos otra cosa más que legalidad y respeto a los maestros”.
