Orizaba, Ver.- El ser mujer u hombre trans en México es riesgo de muerte. Este año 55 han sido asesinados, lo que hace a Veracruz uno de los estados más violentos para los integrantes de esta comunidad, indicó Koko Lozada Carrasco, coordinadora general de la Red Oaxaqueña por el VIH.
El reto del nuevo gobierno federal en materia de garantizar los derechos de la comunidad LGBTIQ+, “es grandísimo”. El incremento en crímenes por odio en contra de la diversidad sexo genérica está cañón, siendo la comunidad trans la más afectada. Este fenómeno se registra en todos los estados, aunque en algunos con mayor incidencia, “siempre los estados con mayor índice de pobreza serán los más afectados; hablo del sur, desde Guerrero hasta Yucatán”.
Asimismo, “Veracruz es uno de los primeros lugares en crímenes de ese tipo. La presidenta Sheinbaum en su discurso de toma de posesión, nombró a la diversidad en un sentido general viendo que los derechos sean respetados para todas las personas son importar sexo, religión, orientación y otras es como se debe aplicar. Veremos. Tuvo un discurso con tintes feministas espero que eso ayude a tener una visión de aquellas que seguimos en un estado históricamente vulnerado”.
Agregó que las cifras de asesinatos son elevadas, “de enero hasta ahora van 55 transfeminicidios, eso sin contar aquellos crímenes que no se registran como tal por no reconocer la identidad de género de las personas. Esos son sin registro.
“No es que existan factores que inciden en estos casos. Tenemos el derecho al tránsito en cualquier espacio y de la manera que nosotras queramos hacerlo sin afectar a otras personas. Sin embargo, los crímenes siempre se dan por odio. La forma en la cual es encontrada la última chica muestra la saña con la cual lo hicieron”, hechos ocurridos en el estado de Oaxaca.
Aún con las estadísticas, muchas veces se sigue invisibilizando a la comunidad y no se reconocen otras orientaciones e identidades, pues lamentablemente sólo se habla de mujer y hombre, “pero hay que tener estas intersecciones para saber de qué poblaciones estamos hablando”.
Sostuvo que por eso es muy necesario que la Presidenta tenga más perspectiva en muchos sentidos y que se rodee de personas que puedan y sepan manejar las intersecciones para distinguir las poblaciones claves en muchos sentidos. Indicó que la comunidad tiene miedo, “siempre lo habrá, salir a la calle y saber que por alguien que tiene transfobia pueda no regresar está cañón y eso se ve en las redes cuando existen los ataques (en redes sociales) lo que también se puede llevar a lo real”.
Indicó que tan grave son los transfeminicidios “que se confirma que el promedio de vida de una mujer trans es de 35 años y como dirían mis hermanas: somos sobrevivientes hasta ahorita quienes superamos esa edad”.
“En lo personal he sido agredida tanto por hombres cisgénero, hombres heterosexuales y hay casos en que hombres homosexuales también nos agreden. La mayoría de las veces sienten que no somos merecedoras de esos espacios de lugares públicos, sólo es por el simple hecho de estar”.






