El problema de la inflación repercutió en los precios de productos de la canasta básica y las familias que antes de la pandemia del coronavirus y de la guerra entre Ucrania y Rusia tenían un estatus de pobreza, ahora viven en la miseria, sin siquiera tener lo necesario para alimentos y medicinas, lamentó el sacerdote de la Arquidiócesis de Xalapa y presidente de Cáritas AC, Quintín López Cessa.
El presbítero ofreció una conferencia de prensa junto con la vicepresidenta y la contadora de Cáritas, Margarita Roa de Acosta y Eva Leticia Villagrán, respectivamente, así como la administradora del albergue, Paula, para invitar a la población xalapeña y poblaciones aledañas a sumarse al Día de la Caridad.
Anunció que el sábado 12 de noviembre voluntarios bien identificados saldrán a la calle para solicitar de la colaboración de la sociedad en beneficio de la población más vulnerable.
En entrevista, López Cessa exhortó: “Compartamos nuestros bienes para que a nadie le falte lo necesario. La realidad es qué hay muchísima gente que le hace falta lo necesario. Distinguimos la pobreza que es vivir con lo necesario, se puede vivir austeramente sin lujos y hasta es una virtud la pobreza, pero la miseria es carecer de lo necesario”.
El presidente de Cáritas indicó que en los años 2020 y 2021, cuando se generó la pandemia de coronavirus, jefes y jefas de familia que contaban con empleo fueron despedidos, porque los negocios cerraron al registrarse el quebranto económico.
Además, la guerra entre los países de Ucrania y Rusia encareció aún más las materias primas que se utilizan para elaborar diversos productos como los fertilizantes, que a su vez impactó en el costo de alimentos del campo.
“Mucha gente no tuvo que hacer y perdió el trabajo, el sostén de la su casa; y esta guerra que está relejos pero ya ven como nos pega, vean la situación del país no tenemos empleos, mucha gente no tiene posibilidades de que por sí misma salgan adelante”.
Citó como ejemplo del encarecimiento en productos de la canasta básica, las despensas que se hacen desde Cáritas para dar a familias en situación de pobreza, las cuales fue necesario reducir, porque el recurso económico de esta asociación civil ya no alcanzó.
“Tenemos recientemente la inflación, es tan fuerte que muchas veces la despensa que damos la tuvimos que bajar tantito, porque ya no llegamos a comprar lo que costaban y lo que cuestan ahora los productos”.
A esto se le agrega que la pandemia del coronavirus dejó daños a la salud de las personas, que no tienen la economía suficiente para la compra de medicamentos en farmacia y si van a clínicas u hospitales, tampoco encuentran ahí las fórmulas que les ayuden a mejorar.
“Entonces, nos grita la realidad ‘oye, si puedes dame una mano’, y de eso se trata compartir nuestros bienes para que a nadie le falte lo necesario”, expresó López Cessa.
Por su parte, la vicepresidenta de Cáritas señaló la labor de esta organización desde hace 31 años en sus diferentes centros: el albergue para adultos mayores, un laboratorio de análisis clínicos, Cáritas de Cotepec, un huerto; y 55 centros de atención en diferentes parroquias de la ciudad y comunidades aledañas.
La contadora de Cáritas de Xalapa mencionó que los gastos mayores son en el área de la salud, área de alimentación, y resaltó la ayuda que dan de manera específica a las personas que acuden a nuestras diferentes Cáritas.
También mencionó que para el laboratorio de análisis clínicos se requiere de la compra de reactivos y así, cuando las personas acuden, dan una cooperación de acuerdo a sus posibilidades económicas, y en ocasiones no alcanzan a cubrir el costo de material, “son para personas de bajos recursos”.
La administradora del albergue, por su parte, comentó sobre la situación del albergue, la atención que se le da a los ancianos abandonados y enfermos en fase terminal.
