La recaudación de impuestos durante el primer trimestre de 2025 aumentó 17.8 por ciento, no sólo es el tercer mayor avance desde que se tienen registros por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sino que es el de mayor dimensión en ausencia de una reforma fiscal y en medio de una desaceleración de la actividad económica.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reportó que durante los primeros tres meses del año recaudó un billón 522 mil 101 millones de pesos, monto que es 276 mil 74 millones mayor al registrado en el primer trimestre de 2024. Lo captado durante este periodo prácticamente rebasa los recursos necesarios para los programas sociales presupuestados este año.
Si bien el SAT destacó que ese billón 522 mil 101 millones de pesos implica un cumplimiento de 102.5 por ciento con la meta proyectada en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) de 2025, el dato más destacable es el aumento de 17.8 por ciento que puesto en perspectiva implica el tercer mayor repunte de la recaudación desde que Hacienda tiene datos comparables.
Salvo el primer trimestre de 1998, cuando se registró un avance anual de 19 por ciento –empujado por la introducción de los Fondos de Aportaciones Federales y la creación del SAT, que comenzó a operar a mediados de 1997–; así como el incremento de 33.2 por ciento en 2015 –luego de la reforma fiscal del sexenio de Enrique Peña Nieto–, no se había registrado un aumento tal en las contribuciones.
Este incremento de 17.8 por ciento en la recaudación de impuestos también es disonante con la desaceleración de la economía mexicana, reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El SAT desglosó que en el primer trimestre recaudó 901 mil 258 millones de pesos por concepto de impuesto sobre la renta (ISR), 185 mil 130 millones más que en el periodo comparable de 2024; y por impuesto al valor agregado (IVA) se obtuvieron 400 mil 444 millones de pesos, también un avance 81 mil 90 millones, respecto al año pasado.
Bancos esperan recuperar ocho veces lo que pagan en impuestos
Los bancos privados que operan en el país pagaron 19 mil 39 millones de pesos en impuestos a la utilidad durante el primer bimestre del año, periodo en el que ganaron 49 mil 956 millones de pesos, cifra que, como ya es recurrente, fue histórica para un periodo similar gracias al alto costo del crédito, tasas y comisiones que cobran por ser intermediarios del dinero de los ahorradores.
Sin embargo, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, estas instituciones esperan recuperar ocho veces el monto pagado en impuestos, un total de 143 mil 730.56 millones de pesos. Ese monto, que se registra contablemente como activo por impuestos a la utilidad diferidos, agrupa las contribuciones que un banco ha pagado o reconocido, pero que considera que puede recuperar en el futuro.
De acuerdo con los datos reportados al regulador, los impuestos pagados por los bancos que operan en el país se han mantenido por debajo de lo que esperan recuperar. A diciembre del año pasado se habían entregado 104 mil 833 millones de pesos al fisco, como parte del gravamen a la utilidad. Sin embargo, el monto que los bancos esperaban recuperar fue 46.4 por ciento mayor y ascendió a 153 mil 481 millones de pesos.
Lo mismo sucedió en 2023 y 2022, años en los cuales los impuestos entregados al fisco sumaron 95 mil 445 millones y 74 mil 791 millones de pesos, respectivamente, pero los recursos que los bancos esperaban de vuelta una vez que se contemplaran deducciones, diferencias temporales, así como pérdidas y créditos fiscales fueron 38.1 y 77.1 por ciento mayores, respectivamente.
Si bien el activo por impuestos a la utilidad diferidos es un concepto contable que refleja los impuestos a la utilidad que un banco ha pagado o reconocido pero que podrá recuperar en el futuro, al final refleja la tasa efectiva que estarían pagando las empresas por su operación.
Sólo en 2024, en lugar de una tasa de 26.7 por ciento de impuesto a la utilidad como proporción de las ganancias, una vez que se toma en cuenta la diferencia con lo que se pretende recuperar, las contribuciones del sector bajaron a 12.4 por ciento.






