Desde la localidad de La Guásima, municipio de Papantla, la gobernadora Rocío Nahle García encabezó la entrega de apoyos a más de 250 productoras y productores de maíz, quienes recibieron la variedad criolla mejorada Tuxpeño Hojero Chapingo para incrementar el rendimiento de sus cosechas y fortalecer la seguridad alimentaria, para reducir la importación.
Tras la entrega de semillas a Margarita García Vázquez y Crescenciano Pérez García, afirmó “nos comprometimos a ayudarlos porque ustedes son quienes trabajan la tierra; el Gobierno tiene la obligación de apoyar, porque queremos que Veracruz abone a la producción del país”.
Destacó que, en estos nueve meses de gestión, la producción ha pasado de 4 a 8 toneladas por hectárea en Isla, y la meta es alcanzar 10 mil hectáreas, con un horizonte de hasta 100 mil en el estado. Recordó que los productores cuentan con Precio de Garantía, complementado con el programa federal Alimentos para el Bienestar.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa), Rodrigo Calderón Salas, explicó que la entrega de este día aumentará hasta 40 por ciento el tamaño de la mazorca y del grano; incluye tractores y motocultores para eficientar los procesos de siembra en 250 hectáreas de la zona, y el acompañamiento de 64 técnicos de las Escuelas Campesinas.
La estrategia también contempla la siembra de más de 800 hectáreas de maíz y 50 de frijol en Chinampa de Gorostiza, Citlaltépec, El Higo, Naranjos, Ozuluama, Pánuco, Pueblo Viejo, Tamalín, Tamiahua, Tampico Alto, Tantoco, Tantima y Tempoal, además de 250 adicionales en Gutiérrez Zamora.
El director General de Desarrollo Rural de la Sedarpa, Giovanny Auli Moo, informó que se cuenta con 60 tractores equipados con rastras, chapeadoras, aspersoras, sembradoras, arados y motocultores, equipos de aspersión y drones agrícolas, con la meta de consolidar un parque histórico de más de 300 tractores para pequeños productores.
Durante el ciclo Primavera-Verano se atendieron más de 2 mil 940 hectáreas en Acayucan, Coatzacoalcos, Hidalgotitlán, Hueyapan de Ocampo, Isla Soteapan, Juan Rodríguez Clara, Las Choapas, Minatitlán, Santiago Tuxtla y Uxpanapa. Para el ciclo Otoño-Invierno se proyecta cubrir más de 50 mil hectáreas en José Azueta y Altotonga.
En cuanto a semilla híbrida, la Sedarpa apoya más de 25 mil hectáreas, con un subsidio de mil pesos por tonelada y un incremento del Precio de Garantía, convirtiendo a Veracruz en el primer estado a nivel nacional en aplicar esta medida, con una inversión superior a 15 millones de pesos.
El programa se complementa con 185 técnicos especializados de las Escuelas Campesinas, quienes brindan asesoría, acompañamiento y capacitación en nuevas tecnologías, promoviendo la agricultura regenerativa y optimizando el rendimiento de cultivos como maíz, limón persa, naranja, café, piña, vainilla, miel y caña de azúcar.
Nahle le cumple al Totonacapan, arranca rehabilitación de 60 km
La gobernadora Rocío Nahle García, junto con los alcaldes de Papantla, Espinal y Coxquihui, dio el banderazo a la rehabilitación de la carretera Papantla–Espinal–Coxquihui con ramal a Coyutla, obra estratégica de 60.76 kilómetros que fortalece la conectividad y la economía del Totonacapan.
Del total, 50 kilómetros corresponden al tramo Papantla–Espinal–Coxquihui, mientras que 10 kilómetros más conectan a Coyutla con la autopista, donde también se contempla la construcción de tres puentes; este último parte de los 80 compromisos de campaña, hoy en proceso de cumplimiento.
El proyecto incluye trabajos de terracería, pavimentos de concreto hidráulico y asfalto, muros de contención, drenaje, señalamiento, rehabilitación de puentes y recuperación de socavones, garantizando una vía más segura y eficiente para el traslado de personas, cosechas y productos ganaderos.
Acompañada por el titular de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), Leonardo Cornejo Serrano, la Gobernadora pidió a la ciudadanía manejar con precaución, ya que en el reencarpetamiento no se colocarán topes por el daño que ocasionan al asfalto; en su lugar, se instalarán reductores de velocidad tipo tortugas para regular el tránsito.
Informó que la estrategia de infraestructura está orientada a atender las vías de mayor tráfico y caminos rurales, para mejorar la movilidad y la calidad de vida de más de 20 mil comunidades durante su administración, además subrayó que las empresas contratadas son de la región, fomentando empleo local y desarrollo económico.
Por su parte, el alcalde de Papantla, Celestino Pino Guevara, reconoció la sensibilidad de la Gobernadora al recorrer el territorio y atender las necesidades reales del pueblo, y resaltó la importancia de esta carretera para acortar tiempos de traslado, facilitar el comercio local y garantizar el acceso oportuno a servicios de salud.
Acompañaron en el arranque de la obra la senadora Raquel Bonita Herrera; el diputado federal Jaime Humberto Pérez Bernabé, las diputadas locales Miriam García Guzmán y Dulce María Hernández Tepole, así como los alcaldes de Coyutla, Benito Picazo Pérez; de Espinal, Paulino Salina Salgado.
Saborea Veracruz desde el Totonacapan, productor de vainilla más importante de México
La cocina totonaca tiene un lugar destacado en el escenario gastronómico nacional e internacional, y uno de sus máximos emblemas es la vainilla, joya aromática de origen ancestral que continúa perfumando las mesas del mundo.
Al norte del estado, entre la selva y la tradición, se encuentra la zona que posiciona a Veracruz como el principal productor nacional de la orquídea aromática Vanilla planifolia; municipios como Papantla, Zozocolco, Coxquihui y Espinal resguardan el secreto de su cultivo, transmitido de generación en generación.
Para el pueblo totonaco, su valor trasciende lo comercial: es simbólico, espiritual y comunitario, es una potencia agrícola vasta en biodiversidad y riqueza en saberes tradicionales.
Conocida como Caxi Xánath (“flor recóndita”), esta planta trepadora crece en las copas de los árboles y puede medir entre 15 y 30 centímetros, su proceso de producción es largo y cuidadoso: las vainas se cortan verdes y pasan por un proceso de secado al sol hasta que su color se vuelve oscuro y su aroma alcanza su máxima expresión.
La vainilla es el hilo invisible que une los sabores del norte veracruzano. Prueba su presencia en panes, atoles, tamales, mariscos, helados, salsas y guisos.
Para quienes habitan esta tierra, el acto de comer es un viaje a través de sus creencias: ahí se distinguen lo frío de lo caliente, lo dulce de lo salado, lo medicinal de lo suntuario, lo ritual de lo cotidiano.
La gastronomía tradicional veracruzana ha sido símbolo de unión familiar, y en cada hogar donde se cocina con vainilla, la mesa se convierte en un círculo de convivencia donde se cruzan las recetas de las abuelas, los sabores de la tierra y la memoria colectiva.
Pero su aroma va más allá, este fruto también es protagonista en perfumes, jarabes, jabones, polvos y rituales sagrados que dan vida a la cultura totonaca.
No es solo un cultivo, es el reflejo de una cosmovisión y de una historia que hoy sigue viva en la sabiduría médica heredada, reconocida por sus múltiples propiedades. Se le atribuyen efectos carminativos, diuréticos, vasoconstrictores, oxitócicos, tónicos cerebrales y relajantes del sistema digestivo.
Hoy, este fruto sagrado continúa impulsando la economía local, a través del esfuerzo de pequeños y grandes productores, cooperativas y emprendedores que ven en la vainilla no solo una forma de sustento, sino una forma de vida.






