Orizaba, Ver.- La falta de seguridad en municipios ha propiciado una ola de robos de cable de cobre y daños a la fibra óptica, lo que afecta severamente el servicio de telecomunicaciones en la región centro del estado, denunció Ignacio Ramírez Céspedes, secretario general de la sección 8 del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM).
El líder sindical explicó que la infraestructura es extremadamente sensible: “Con tantito que le peguen a una fibra, deja sin servicio hasta a mil 200 clientes”.
Señaló que municipios como Ciudad Mendoza, Nogales y zonas como Río Blanco han registrado robos recurrentes de cable de cobre, dejando entre mil y 2 mil usuarios sin telefonía e internet tras cada incidente.
Aunque las cuadrillas trabajan constantemente para reparar los daños, Ramírez Céspedes reconoció que la magnitud del problema los rebasa. “Ahí no podemos hacer nada más que reparar; necesitamos apoyo externo porque no damos abasto”.
Ante las crecientes pérdidas económicas, las empresas han acelerado la sustitución de cobre por fibra óptica.
Actualmente, entre 60 y 70 por ciento de la red en la zona ya opera con fibra, y se prevé que para 2027 la totalidad del servicio haya migrado a esta tecnología. Sin embargo, durante la transición, cada robo sigue dejando a los usuarios sin servicio por varios días.
“Hoy en día el Internet es indispensable; medio día sin conexión afecta completamente la vida cotidiana”, expresó el dirigente.
Finalmente, Ramírez Céspedes evidenció la falta de resultados en seguridad pública: pese a operativos y recorridos de vigilancia, no se ha logrado detener a los responsables de estos delitos en la región Altas Montañas.
El robo de infraestructura, advirtió, no sólo impacta a las empresas, sino que afecta directamente a la población, por lo que urgió reforzar la protección de los servicios esenciales.
