Orizaba, Ver.- El humedal de El Chirimoyo volvió a dar una muestra de su riqueza natural con el nacimiento de polluelos de gallareta americana (Fulica americana), un hecho que reafirma el valor ecológico de este espacio como uno de los principales refugios de fauna silvestre en la región de Orizaba.
Las crías fueron captadas mientras seguían a sus padres entre la vegetación del humedal, imágenes que generaron entusiasmo entre observadores de aves y ambientalistas, quienes señalaron que la reproducción de esta especie es un indicador de que el ecosistema conserva condiciones adecuadas para la vida silvestre.
El registro ocurre pocos días después de que se documentara el nacimiento de polluelos de pijije, lo que confirma que distintas aves acuáticas continúan eligiendo este sitio para reproducirse.
Además de funcionar como vaso regulador durante la temporada de lluvias, El Chirimoyo destaca por su biodiversidad. Monitoreos realizados en la zona han permitido identificar al menos 214 especies de aves y ocho especies de anfibios, convirtiéndolo en uno de los humedales con mayor riqueza biológica.
Ante la presencia de las crías, especialistas piden a los visitantes para mantener una distancia prudente, evitar alimentarlas y respetar las áreas donde se desplazan, a fin de no alterar su desarrollo ni el equilibrio del ecosistema.
Con el nacimiento consecutivo de polluelos de gallareta americana y pijije, El Chirimoyo vuelve a demostrar su importancia para la conservación de la fauna, consolidándose como un santuario natural que continúa albergando vida pese a los desafíos y controversias que ha enfrentado en los últimos meses.






