Orizaba, Ver.- Las mujeres embarazadas deben reforzar medidas preventivas ante el sarampión pues durante la gestación no pueden recibir la vacuna, advirtió el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Veracruz Sur.
El instituto explicó que la mejor forma de reducir el riesgo en este grupo es que familiares, cuidadores y personas con quienes mantienen contacto cercano reciban la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, que al contener virus vivos atenuados está contraindicada en el embarazo.
El doctor Isidro Flores Pulido detalló que ante esta situación es fundamental disminuir la posibilidad de exposición al virus. “La protección de ella depende de su entorno, por lo que es indispensable que quienes conviven con ella estén vacunados”, expuso.
Por ello, el IMSS recomendó aplicar el denominado “efecto capullo”, que consiste en inmunizar a todas las personas cercanas a la gestante, con el objetivo de crear una barrera que reduzca el riesgo de contagio.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones durante la gestación, por lo que las autoridades de salud insistieron en que la prevención comunitaria es clave en el cuidado de sectores más vulnerables, como recién nacidos o personas con sistemas inmunológicos debilitados.
En cuanto a los adultos mayores, el IMSS expuso que muchos cuentan con inmunidad natural, principalmente quienes nacieron antes de 1957; sin embargo, si no existe certeza sobre haber padecido la enfermedad o haber recibido el biológico, se recomienda verificar su estado de protección, sobre todo si forman parte del entorno cercano de una mujer embarazada.
La vacuna es segura en adultos sanos, incluidos los adultos mayores, siempre que no presenten contraindicaciones médicas como inmunosupresión grave, por lo que se exhorta a acudir a valoración médica para recibir orientación y, en su caso, completar el esquema.
Finalmente, el IMSS Veracruz Sur reiteró su llamado a la población a revisar su Cartilla Nacional de Vacunación y acudir a su Unidad de Medicina Familiar o a las Unidades Médicas Rurales, según corresponda, para fortalecer la prevención y reducir riesgos en la comunidad.






