Un hombre intentó inmolarse dentro de la casa en ruinas en la que vivía en el centro histórico del puerto de Veracruz. Su nombre: Luis Humberto Herrera Sánchez.
Él y su esposa, Hilda Laura Huervo Vázquez, vivían en una vivienda en ruinas ubicada en el número 416 de la calle Mario Molina, entre Francisco I. Madero y 5 de Mayo.
Elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Policía Ministerial llegaron al edificio para desalojarlo a él y a su esposa, tras tener una orden federal.
En el sitio se realizó un operativo que incluyó incluso una tanqueta del Ejército Mexicano. Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad alrededor para evitar mayores riesgos.
Cuando Luis Humberto se sintió acorralado, roció con gasolina la vivienda —que desde hace varios años está en ruinas— y le prendió fuego.
Elementos de la Policía Ministerial abrieron por la fuerza el alambrado que tenían como puerta y los sacaron jalándolos para después someterlos.
Ricardo Ahued, secretario de Gobierno de Veracruz, acudió a la zona para ver qué había ocurrido.
“Un Tribunal Colegiado Federal emitió la orden de desalojo de un predio donde, por una demanda de los propietarios, se hizo el desalojo. Hace un momento la gobernadora me dio instrucciones de presentarme por si había que auxiliar a las personas por algún tema de salud, que estuviéramos pendientes y que se diera legalidad al procedimiento”.
Será la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) el organismo encargado de verificar si hubo algún tipo de abuso contra la pareja durante el desalojo.






