APUNTES: EL PENSAMIENTO DE JODOROWSKY
Cuando Alejandro Jodorowsky (1929), artista cineasta y escritor chileno, desarrolló la Psicomagia en los años 1970, no sospechó el impacto que sus enseñanzas tendrían a lo largo de su historia y de aquellos/as que siguieron sus observaciones.
Con alusiones al chamanismo, la poesía, la magia simbólica, el psicoanálisis, el teatro; según el autor de 96 años se puede sanar el cuerpo, entre la psicoterapia y el arte de representación o “intérprete teatral”, la psicomagia postula que el inconsciente no entiende el lenguaje lógico sino el simbólico, esto es, a través de actos poéticos con mucho sentido es posible romper los patrones traumáticos y, por ende, liberar al individuo del dolor y de comportamientos que causan sufrimiento.
La influencia del tarot, el surrealismo, las muchas corrientes esotéricas producto de los años 1960 en la cultura popular de los Estados Unidos, el supuesto de que enfermedades y bloqueos emocionales personales son causados por influencias familiares como traumas infantiles y la programación cultural del lugar donde pasamos la niñez, el autor no pretende explicar, precisamente esos traumas a manera de psicoanálisis, no, al contrario, actuar directamente sobre el inconsciente mediante un mensaje que éste entienda: el símbolo.
Jodorowsky desarrolló la psicomagia en los años setenta, influenciado por su experiencia con el tarot, el surrealismo y diversas corrientes esotéricas. Su visión parte del supuesto de que muchas enfermedades y bloqueos personales provienen de mandatos familiares, traumas infantiles y condicionamientos culturales. La psicomagia no busca explicar estos traumas, como lo haría el psicoanálisis, sino actuar directamente sobre el inconsciente mediante un lenguaje que éste entienda: el símbolo. El autor preconiza que la acción simbólica es mucho más poderosa que la razón misma al impactar con ese símbolo psicomágico la profundidad del ser.
La psicomagia es una suerte de arte más que una terapia clínica. Dialoga con el surrealismo, el paciente interpreta o es protagonista de su propia sanación en un escenario del teatro de lo absurdo. No se trata de buscar la lógica, solo lo simbólico significativo. Aunque los rituales que el autor propone pueden parecer raros o escandalosos, su objetivo es “conmover, movilizar y transformar”.
Las críticas se refieren, como en casi todo, a la carencia de estudios programados y dirigidos a la práctica del procedimiento científico: doble y triple ciego, placebo y demás. Muchos consideran la psicomagia una sugestión; otros, aún más “científicos”, la consideran un autoengaño. El autor siempre ha sido claro al decir que nunca pretendió que la psicomagia fuera o sea una ciencia, solo un atajo al lenguaje del alma, una forma de enfrentar lo irracional del sufrimiento humano y tratarlo con otras formas irracionales como los símbolos y su capacidad profunda y resonante.
Otra crítica se refiere a que los actos psicomágicos son diseñados y recomendados por el autor o sus seguidores. Con ello, dicen, “limita su aplicación y estandarización”, aunque cada vez más personas buscan orientación y ayuda en estas enseñanzas como el autoconocimiento y la transformación personal.
“Es un enfoque simbólico y poético para enfrentar los conflictos internos, una vía de sanación basada en el arte y el inconsciente. Puede no tener el aval de la ciencia, pero su poder reside en la capacidad de generar sentido y movilización emocional a través del símbolo. En una época donde muchas personas buscan formas alternativas de comprenderse y sanarse, la psicomagia ofrece una propuesta radical, creativa y profundamente humana”. (Jodorowsky)
En todo caso, la psicomagia no es una terapia científica convencional y tampoco quiere que así se la vea, o se la estudie o se la practique. La psicomagia es una operación simbólica sobre la psique que actúa directamente en el inconsciente a través de imágenes, símbolos y actos ancestrales que funcionan como verdaderas tecnologías del alma. El cuerpo guarda memorias, heridas y narrativas inconscientes que no se albergan en la lógica, sino en lo somático, en el guion emocional que repetimos sin darnos cuenta.
El símbolo puede reescribir ese mito personal, darle un cierre que el cuerpo registre como verdadero. No se trata de superstición, sino de coherencia entre el conflicto y el acto simbólico que lo representa. Vivir con atención simbólica es un camino de autoconocimiento: cómo te vistes, por qué lado duermes, qué te dices frente al espejo. El inconsciente cree lo que ve. Bañarte puede ser un ritual de limpieza emocional, una exhalación puede significar soltar, y un papel quemado puede representar la liberación de un dolor. La psicomagia dignifica el cuerpo y despierta el alma, no desde la razón, sino desde el gesto. Porque si el trauma entró por el cuerpo, debe salir por el cuerpo. Antes que palabras, fuimos danza, canto, fuego. Hoy, plantar una semilla o abrazar un árbol con intención puede ser más curativo que mil explicaciones. El alma no necesita argumentos: necesita actos que la conmuevan. Ahí comienza la verdadera sanación.
Aquí incluyo 12 actos simbólicos citados en el libro Psicomagia:
- Acto de perdón a los padres: Pedir al consultante que realice un acto simbólico de perdón hacia sus padres, como lavar los pies de su madre, por ejemplo.
- Rito de liberación de la infancia: Realizar un rito para dejar atrás traumas de la infancia, como quemar un objeto que simbolice esos traumas.
- Construcción de un acto de contrición: Hacer que el consultante escriba una carta pidiendo perdón a las personas a las que ha lastimado, sin necesidad de enviarla.
- Rito de iniciación para la niña/niño interior: Realizar un rito de iniciación para reconectar con la niña/niño interior y sanar heridas de la infancia.
- Entierro de un objeto: Enterrar un objeto que simbolice un peso emocional o un conflicto pasado, como una manera de dejarlo ir.
- Acto de desprendimiento: Hacer que el consultante realice una acción simbólica de desprendimiento, como cortar mechones de su propio cabello.
- Rito de transgresión: Romper normas sociales de manera simbólica para liberar tensiones internas y liberar bloqueos.
- Creación de un acto de curación: Elaborar un ritual personalizado que simbolice la curación de una enfermedad física o emocional.
- Ritual de exorcismo personal: Realizar un acto simbólico para liberarse de influencias negativas del pasado, como quemar objetos que representen esas influencias.
- Acto de reconciliación con la sombra: Realizar un ritual para integrar aspectos oscuros de la personalidad y encontrar equilibrio emocional.
- Ritual de sanación emocional: Crear un acto simbólico que permita al consultante liberar emociones reprimidas o bloqueadas.
- Ritual de afirmación personal: Diseñar un ritual que refuerce aspectos positivos de la personalidad del consultante, como la autoestima o la confianza en sí mismo.
En la elaboración de este escrito se consultó:
Jodorowsky, A. (1995). Psicomagia. Madrid: Siruela.
Jodorowsky, A. (2004). Yo y el Tarot. Madrid: Siruela.
Jodorowsky, A. (2004). Manual de Psicomagia. Madrid: Siruela.
Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía.




