In memoriam
Pedro García Gutiérrez (1956-2025)
Por José Márquez Gileta
Tú no serás un número más en las cuentas negras de las noches de esta ciudad desangrada.
Tu fuiste un gran hombre, pero por ti nadie abrirá ninguna carpeta de investigación, ni jamás sabremos quién te asesinó.
Tu fuiste un gran hombre; consciente y congruente con tus ideas, un hombre culto que procuró abrevar su espíritu inquieto en la literatura de la revolución, revolución que muchos y muchas soñamos para la patria y para la humanidad, para acabar con la injusticia y la dominación de otros imperios en nuestro México.
Desde que te recuerdo, cuando eras un adolescente de 16 años, te veo repartiendo los primeros volantes en esta ciudad:. Hace 50 años sacamos, con la formación de un Comité por la liberación de Los Presos Políticos, a aquellos agraristas de la cárcel del gobierno represivo de Noriega Pizano. Te recuerdo en la marcha que asustó al gobierno, aquel enero de 1975, pues era una marcha popular, grande y combativa que partió de diferentes puntos de la ciudad y que protestaba y reclamaba la liberación de aquellos presos políticos que molestaban a los terratenientes y su gobierno.
Tu compromiso por las causas justas y sindicales te llevó, en 1974, hasta el Trotskismo; primero en el Grupo Comunista Internacionalista y luego en su tendencia radical, Rojo, para luego, junto con la Liga Socialista, formar, en 1975, el Partido Revolucionario de los Trabajadores.
Después te vi, siempre, comprometido por las causas revolucionarias: el zapatismo de la insurrección del 94, la solidaridad con el SME aplastado por Calderón en 2007, en contra de las reformas energéticas de Calderón y de Peña. Te vi protestando contra la militarización y exigiendo No + Sangre en 2006, marchando contra la desaparición de los 43 normalistas asesinados por el gobierno y sus cómplices de antes y de ahora: los militares a los que el gobierno actual encubre.
Te recuerdo también, participando en la huelga de hambre de los trabajadores universitarios que protestaban por el robo de sus fondos y en contra de la corrupción rectoril y la facciosa FEC. Durante todo el tiempo que duró aquella histórica huelga te quedaste de tiempo completo con ellos; dormías junto a ellos e hiciste guardia para cuidarlos todas las noches.
Siempre congruente en tus ideales y en tus luchas a favor de la democracia sindical y en contra de la corrupción del Grupo Universidad, aunque tú, junto con muchos activistas, también fuimos traicionados: l@s «activistas» que nos invitaron a toda la sociedad, a movilizarnos contra las Rectorías corruptas y rateras, ahora las puedes ver de la mano de los rectores y de los líderes de la FEC. Son las mismas que abandonaron a su suerte a los despedidos del Rector y que muy obedientes jamás volvieron a hacer nada por aquellos luchadores, como el Dr. Leonardo Gutiérrez.
Fuiste un gran ecologista reconocido con el Premio Estatal de Ecología, pues te dedicaste desde el 2010 a un programa de huertos familiares llamados «huertos para todos», de los que conservamos un manual. Fuiste también muy hábil productor en lombricultura, invernaderos hidropónicos, tratamiento de residuos domésticos… Está actividad la realizaste en programas comunitarios del Centro de Integración Juvenil de Villa de Álvarez; en Coquimatlán con la asociación de 25 mujeres campesinas y en El Alcomún, instalando lombricomposteros y fogones ecológicos en 20 hogares.
Ganaste en 2012 el premio Estatal de Ecología y tu último año terrestre te dedicaste a apoyar huertos, gallineros y a sanar árboles. Tu tarea comunitaria era recoger frutas y verduras de desecho en el mercado Constitución para alimentar a las iguanas del Parque Regional. Está actividad conmovía tu corazón hasta las lágrimas: «me esperan, vienen en grupo y me abrazan las iguanas».
Ayer apareciste muerto en el Jardín de La Concordia, como ironía de nuestra historia y de nuestra era violenta en esta ciudad oscura: ninguna Concordia, ninguna paz y ninguna ley nos habita ya.
Adiós Pedro García Gutiérrez. El Hermano Pedro, te decíamos en nuestra juventud, y hermanos seguiremos siendo; hasta la eternidad.
