Orizaba, Ver.- De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al cierre de 2025, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) obtuvo 30 mil 368 millones de pesos por la aplicación de multas y recargos, un monto tres veces mayor al registrado en 2019, cuando se recaudaron 9 mil 56 millones de pesos, refirió Fernando Mejía Cruz, consultor financiero y analista fiscal.
Expuso que el crecimiento sostenido de estos ingresos en los últimos seis años refleja una estrategia de fiscalización más estricta y tecnológicamente avanzada.
De acuerdo con especialistas, el uso de herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial y el cruce de información derivado de la facturación electrónica y la contabilidad digital han permitido al SAT detectar con mayor precisión inconsistencias, omisiones y errores en las declaraciones de los contribuyentes.
Del total recaudado por multas, el concepto de corrección fiscal es el que concentra la mayor parte de lo captado.
En 2019 este rubro generó 7 mil 316 millones de pesos, mientras que para 2025 la cifra se elevó a 26 mil 769 millones, es decir, más del triple en seis años. Además, su peso relativo en el total de multas pasó de 80 por ciento a 88 por ciento, consolidándose como la principal fuente de ingresos por sanciones fiscales.
La corrección fiscal está relacionada la mayor parte de las veces con errores u omisiones cometidos por los contribuyentes al regularizar su situación ante la autoridad. Las más comunes son omisión de ingresos en un ejercicio fiscal, cálculos incorrectos de pagos provisionales, así como la falta de declaración de ingresos por intereses, dividendos o ganancias de capital.
Estos errores derivan en sanciones económicas significativas.
Otro rubro relevante, expone, es el de las multas vinculadas al comercio exterior, que también mostró un incremento importante. En 2019, este concepto generó 860 millones de pesos, mientras que para 2025 ascendió a 2 mil 584 millones, aunque su participación en el total disminuyó ligeramente, al pasar de 9.4 por ciento a 8.5 por ciento. El aumento absoluto refleja un mayor control en las operaciones de importación y exportación.
Este endurecimiento en materia de comercio exterior responde a la política de reforzamiento del cumplimiento fiscal impulsada por el gobierno federal con el objetivo de combatir el contrabando, la subvaluación de mercancías y el uso indebido de esquemas de evasión en las aduanas.
La autoridad ha incrementado las revisiones documentales y físicas, lo que ha derivado en un mayor número de sanciones.
Dijo que especialistas fiscales coinciden en que el incremento de la recaudación por multas no necesariamente es porque aumenten las tasas sancionadoras, sino a una mayor eficacia en la detección de incumplimientos.
La digitalización de la información financiera y fiscal ha reducido los márgenes de error y ha obligado a los contribuyentes a ser más cuidadosos con sus obligaciones.
Afirma que este crecimiento de los ingresos por multas y recargos confirma que el SAT ha encontrado una fuente relevante de recursos para el erario.
Añadió que también plantea el reto de fortalecer la cultura fiscal preventiva para que los contribuyentes tengan una mayor asesoría y herramientas que les permitan cumplir correctamente y evitar sanciones.
