Coatzacoalcos, Ver.- La delegación de la Cruz Roja en Coatzacoalcos enfrenta serias limitaciones operativas al contar únicamente con dos ambulancias en mal estado, situación que ha dificultado la atención de emergencias en la región.
Jorge Fernández Franco, presidente del Consejo de Administración de la institución, reconoció que los problemas financieros son muy fuertes y que, pese a los esfuerzos, no han logrado obtener apoyos de empresarios locales debido a la crisis económica que enfrentan varias compañías por los adeudos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Actualmente, las dos unidades en servicio tienen más de 10 años de operación y requieren refacciones costosas o que ya no se encuentran en el mercado. Ante ello, se evalúa la posibilidad de deshuesar otras ambulancias en bodega para mantener en funcionamiento las que aún operan.
Durante la pasada colecta se obtuvieron recursos para reparaciones menores, pero no suficientes para sostener los servicios de manera diaria. Aunque se han presentado propuestas de apoyo a empresarios locales, la falta de solvencia derivada de los adeudos de Pemex ha limitado las donaciones.
Fernández Franco informó que recientemente se gestionó ante el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) la posibilidad de adquirir ambulancias usadas en Estados Unidos para donarlas a la institución. Este proyecto busca beneficiar a cinco municipios del sur de Veracruz: Coatzacoalcos, Minatitlán, Nanchital, Agua Dulce y Las Choapas.
La Cruz Roja espera que estas unidades, de modelos más recientes y con refacciones accesibles, permitan mejorar la capacidad de respuesta y garantizar un servicio más eficiente a la población.
Faltan medicinas en hospitales de Pemex
Derechohabientes del sistema de salud de Petróleos Mexicanos denunciaron la falta de medicamentos para pacientes con cáncer y tratamientos de control regular, situación que se ha prolongado durante varias semanas en el Hospital de Pemex de Agua Dulce.
Trabajadores y familiares señalaron que la crisis es crítica, ya que el área de Oncología enfrenta los mayores retrasos y varios pacientes han visto suspendidos sus tratamientos mientras esperan el envío de insumos desde el hospital regional de Minatitlán.
Hasta el momento no existe información clara sobre si las solicitudes de medicamentos ya fueron elaboradas o si el retraso obedece a fallas internas en la gestión. Además, se reporta la inexistencia de fármacos de control indispensables para pacientes con tratamientos continuos, quienes han tenido que adquirirlos de manera particular.
El servicio de salud de Pemex se ha visto afectado por los programas de austeridad implementados por la empresa, lo que ha reducido las plantillas de médicos y especialistas. Los contratos ya no resultan atractivos debido a la pérdida de beneficios, lo que ha provocado que el hospital opere al límite y con múltiples áreas sin personal suficiente para atender la demanda, no sólo de Agua Dulce, sino también de municipios de Tabasco que dependen del activo Cinco Presidentes.
Los directivos del hospital se han limitado a reenviar las inconformidades al área de Química, sin ofrecer explicaciones sobre la ausencia de insumos ni la falta de personal. La comunidad derechohabiente calificó la situación como desesperante, recordando que el servicio de salud de Pemex lleva casi una década en deterioro por los problemas financieros de la empresa.
