La tarde de este miércoles, una confusión movilizó a elementos de la Policía Estatal hasta el bulevar Xalapa-Banderilla, y detuvo la marcha de un autobús de la línea “Japi”, que iba con rumbo a la Ciudad de México.
Y es que una mujer denunció que su hijo iba solo en la unidad y que el conductor no la dejaba subir ni tampoco bajarlo.
El autobús se encontraba en su estación ubicada de la avenida Xalapa, hasta donde la mujer llegó con sus dos hijos pues tenía boletos, sin embargo, bajó al baño con su hija e instantes después el camión inició su marcha.
Al darse cuenta, la madre tomó un taxi para alcanzar el autobús y logró detenerlo sobre el bulevar Xalapa-Banderilla, a la altura del campo de beisbol, pero el conductor de la unidad no le permitió subir, ni tampoco bajar al menor, por protocolos de seguridad.
Por ello, pidió apoyo de los elementos de la Policía Estatal y también llegó personal jurídico de la empresa de autobuses“Japi”, para remediar la situación.
“Se les brindó la atención por esta única ocasión para que pudieran continuar con su viaje; no fue una situación de rehenes, no fue una situación de secuestro, fueron pasajeros que se quedaron, trataron de alcanzar el autobús, y como ya tenían pertenencias adentro, se les dio la atención para continuar con su viaje”, expresó Sergio Olivares, jurídico de la empresa.
Por fortuna, todo quedó en una confusión; a la mujer se le permitió subir al autobús, el cual, después de varios minutos siguió su viaje a la Ciudad de México.
