Zongolica, Ver.- Román Vázquez González, representante de las autodefensas en la sierra de Zongolica y líder del Movimiento Indígena Liberal Popular Autónomo de Zongolica (Milpaz), advirtió que, ante la falta de acción gubernamental, diversos sectores podrían reactivar grupos de autodefensa, como ya ocurrió en Zongolica desde 2003.
Señaló que campesinos, docentes y ciudadanía en general podrían recurrir nuevamente a este mecanismo, no como una invitación a la violencia, sino como respuesta a la agresión que ejercen corporaciones de seguridad al violentar el derecho al tránsito y a la manifestación.
De la misma manera, llamó al gobierno federal a abandonar el discurso “falso” de que el país está en calma y a aceptar asesoría internacional para enfrentar la crisis de seguridad. “En una guerra no hay ganadores; todos perdemos. Ya es tiempo de que la Presidenta escuche”, afirmó.
De la misma manera, denunció que la inseguridad que vive la región es consecuencia directa de que el gobierno “abrió las puertas” a grupos delincuenciales y dejó de ejercer control sobre ellos.
Afirmó que la sierra de Zongolica, antes considerada una zona tranquila, ha sido alcanzada por la ola de violencia que se vive en todo el país.
Señaló como un “gran error” del sistema político haber permitido la expansión del crimen organizado y perder la capacidad de contención que, en administraciones anteriores, al menos mantenía cierta estabilidad.
Explicó que la conformación de autodefensas surge del derecho constitucional a la legítima defensa ante la ausencia de poder real por parte de las autoridades. “Si el Estado no garantiza seguridad, tampoco puede prohibirle al ciudadano autodefenderse”.
Aseguró que en México, desde el momento en que se vulneran derechos fundamentales, la soberanía está deteriorada y dejó de existir en la práctica.
Vázquez González también acusó a las Fuerzas Armadas de actuar como “servidumbre de la delincuencia”, y sostuvo que existen grupos paramilitares provenientes de Venezuela, Nicaragua, El Salvador y Colombia que brindan servicios a los cárteles. Esto, señaló, constituye otra forma de violación a la soberanía nacional.
