Justicia y que se haga una reparación de los daños como lo marca la ley, es lo que pide la familia de Érick Bello Alfaro, joven de 28 años que resultó gravemente herido tras sufrir un accidente vehicular el 19 de octubre y a quien ahora buscan culpar.
Su madre, Lorena Bello, explicó que los hechos ocurrieron en la carretera federal Xalapa-Perote a la altura de la localidad de La Joya Chica, en Acajete, a las 13:15 horas del día señalado.
Testigos afirman que el automóvil Chevrolet Onix 2024 color azul, que era conducido por Alan José, de 19 años, le habría hecho corte de circulación a la moto de Érick, por lo que ocurrió el impacto que lo dejó malherido.
“El testigo explica que iba el carro delante de ellos y tajantemente hace un corte de circulación a la altura de Joya Chica. El conductor no hizo nada, no se orilló para nada, no puso intermitentes. Simplemente tomó la decisión de cortar la circulación a mi hijo, que se impacta y sale a un lado de la carretera. Cae en una cuneta donde había pasto afortunadamente y es un amigo de mi hijo quien baja, corre y lo auxilia, ya que en ese lapso este joven se queda en su carro”, expresó.
Érick sufrió un edema cerebral severo, fractura maxilofacial, lesiones en la pelvis, luxación de pierna y contusiones múltiples; estuvo internado varios días.
Desde el momento del accidente, dijo su madre, han quedado en evidencia diversas irregularidades, omisiones e incluso influyentismo por parte de quien habría causado el percance.
“La familia del responsable llegó y comenzó a hablar con la Guardia Nacional en lo cual se nota favoritismo (pues) no lo iba a detener porque él era menor de edad, lo cual era mentira”.
Por su parte, Daniela, pareja del lesionado, acusó trato parcial y negativo por parte de la fiscal número 8 de la Unidad de Atención Temprana, Eva Teresa Gómez Valderrama, quien, según relató, “determinó que mi pareja era culpable antes de siquiera integrar la carpeta”.
Aseguró además que la fiscal se negó a recibir la documentación del abogado que acreditaría su representación legal, argumentando que Érick “no necesitaba un asesor, sino un defensor”.
A casi un mes del percance, Érick, quien es maestro de Educación Física, tiene secuelas del percance ya que quedó con problemas de memoria y sigue a la espera de una cirugía maxilofacial, “él no puede comer nada, todo lo que consume es líquido”.
Hasta el momento, la familia del conductor no se ha acercado ni siquiera a pagar los gastos médicos, pues las autoridades quieren echarle la culpa al joven e incluso hacerlo pagar.
“Queremos un juicio justo, sin favoritismos. No puede ser que además de víctima, ahora quieran que pague los daños a la otra parte”, expuso.
Su familia pide la revisión del caso y sanción a los funcionarios involucrados, así como apoyo para solventar los gastos médicos que, hasta el momento, han corrido completamente por su cuenta.
