Veracruz, Ver.- Ha pasado un mes desde que la crecida del río Cazones inundó Poza Rica, en Veracruz, y la situación para muchas familias todavía es compleja.
En la colonia Morelos, Pedro Martínez y su esposa María del Carmen lo han perdido todo. Vivían en una casa de madera con techo de lámina y la fuerza del río arrastró no solo sus muebles sino la vivienda completa.
Ahora, cuatro semanas después, viven a unos cuatro metros de donde estaba su vivienda, en la planta alta de la casa de una vecina, que se los prestó mientras pueden obtener los recursos necesarios para levantar de nuevo su casa.
María del Carmen explicó que apenas recibió el primer apoyo que dio el gobierno y con eso compró unas láminas, alambrón y cemento, lo primero que quiere hacer es levantar su mufa, para poder tener energía eléctrica y después construir por lo menos un cuarto para ella y su esposo, pues al momento lo único que quedó de su casa fue el excusado.
Los damnificados de todas las colonias han señalado que los drenajes, por ejemplo, están totalmente colapsados por el lodo, y a pesar de que han enviado camiones vactor para destaparlos, no ha sido suficiente.
En los registros se puede observar el lodo hasta la parte superior y pese a sus esfuerzos, no pueden destaparlos. Además, consideran que aún hace falta labor de limpieza en muchas colonias, de donde los vecinos siguen sacando lodo de sus viviendas.
En la colonia Gaviotas, los vecinos se han unido para intentar mantener las calles libres de lodo; sin embargo, ha resultado una tarea muy difícil. Hay casas en donde sus propietarios aún no han vuelto a abrirlas desde la inundación y estas despiden olores fétidos, sobre todo cuando hace calor.
El reclamo principal ha sido para las autoridades municipales y estatales, pues consideran que la respuesta ha sido lenta y aunque los vecinos son conscientes de la magnitud de lo ocurrido, creen que pudo haberse organizado mejor la ayuda.
