InicioEstadoPlantean al pambazo como nuevo patrimonio cultural

Plantean al pambazo como nuevo patrimonio cultural

■ Recetas datan desde la época imperial

- Advertisment -

Orizaba, Ver.- Con la intención de preservar las raíces culinarias y fortalecer la identidad de la ciudad, el chef y empresario Hugo Tenorio anunció que promoverá una iniciativa para que las picaditas, el pambazo y el chileatole sean reconocidos como patrimonio cultural inmaterial, un proyecto que además incluiría algunas de las tradiciones religiosas más representativas de Orizaba.

El presidente del Consejo Gastronómico Veracruzano explicó que la propuesta será presentada inicialmente al alcalde Hugo Chahín y posteriormente al Cabildo, con la finalidad de que pueda gestionarse ante las instancias correspondientes, incluso con miras a obtener un reconocimiento de carácter nacional e internacional.

Con más de medio siglo de tradición familiar ligada al sector gastronómico y de servicios, el chef señaló que el crecimiento turístico que ha experimentado Orizaba en los últimos años debe ir acompañado de acciones que permitan conservar las expresiones culturales que distinguen a la región.

La iniciativa contempla no sólo la protección de los platillos más emblemáticos de las Altas Montañas, sino también de festividades religiosas con profundo arraigo entre los orizabeños, como las celebraciones patronales de San Miguel Arcángel, las actividades vinculadas con la Iglesia del Carmen y las festividades guadalupanas de La Concordia.

Durante la presentación del proyecto, Tenorio defendió además el origen orizabeño del pambazo, al asegurar que existen antecedentes históricos que relacionan este alimento con la región.

Según expuso, la receta habría surgido durante la época del Segundo Imperio Mexicano y su forma estaría inspirada en el Pico de Orizaba, mientras que su elaboración se habría desarrollado en una hacienda de Jalapilla, zona históricamente dedicada al cultivo de caña de azúcar.

Afirmó que más allá de una discusión gastronómica, se trata de un tema histórico y cultural que merece ser investigado y difundido, pues forma parte de la memoria colectiva de la región.

El empresario destacó que las picaditas, el pambazo y el chileatole han acompañado durante generaciones la vida cotidiana de miles de familias y constituyen una herencia culinaria que da identidad a Orizaba.

Confió en que la propuesta encuentre respaldo entre las autoridades municipales y representantes populares, con el propósito de convertirla en un proyecto formal que permita preservar y promover uno de los legados más representativos de la ciudad y de las Altas Montañas.