La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) publicó un acuerdo por el que se amplía a nivel nacional el dispositivo de emergencia zoosanitaria, para prevenir la propagación del gusano barrenador de ganado (GBG) o en su caso controlarlo y erradicarlo en diferentes regiones del territorio nacional.
El documento, emitido en el Diario Oficial de la Federación (DOF), estipula que el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal podrá extender su aplicación paulatina, parcial o total en las ocho regiones del país, en caso de que “se detecte o se tenga evidencia científica de la presencia o inminente diseminación de la plaga”, presente mayormente en el sur de México.
Este mecanismo estaba para las regiones seis y siete, que comprende Chiapas, Oaxaca, Tabasco y 32 municipios de Veracruz, además de Yucatán, Quintana Roo y Campeche, de acuerdo con la dependencia.
El domingo pasado el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó sobre un nuevo caso aislado de miasis por GBG en Montemorelos, Nuevo León, en una hembra bovina proveniente del sur de Veracruz.
El acuerdo, que entra en vigor mañana miércoles, establece que para la movilización nacional de ganado bovino, bufalino, bisontes, ovino, caprino, porcino y aves se debe presentar el Certificado Zoosanitario de Movilización (CZM). Para obtenerlo, los animales deben contar con una constancia de tratamiento contra la plaga, que emitirá la Sader.
Además, entre las medidas zoosanitarias de aplicación urgente y coordinada, para el diagnóstico, prevención, control y erradicación, se ordenan la notificación y regulaciones de movilización.
Para equinos con origen en una zona afectada, la movilización requiere obtener un CZM expedido por un médico veterinario tercero especialista autorizado (MVTEA). Los equinos deben ser sujetos a inspección física minuciosa en busca de heridas y gusaneras, y no debe embarcarse ningún animal con cualquier tipo de herida, con o sin presencia de miasis.
Queda prohibido movilizar animales incapaces de mantenerse en pie, enfermos, fatigados, con heridas o gusaneras, para mitigar el riesgo de dispersión de la mosca del GBG.
“La plaga de GBG es exótica, altamente transmisible y afecta a animales de sangre caliente; la infestación ocurre cuando la mosca Cochliomyia hominivorax deposita huevos en heridas superficiales de mamíferos, y las larvas eclosionan entre 12 y 24 horas para alimentarse de tejido vivo”, explica el documento que entra en vigor mañana miércoles.
Desde la reaparición de esta plaga en nuestro país, en noviembre pasado, Estados Unidos ha cerrado en tres ocasiones su frontera a las exportaciones del ganado mexicano; el último se hizo el 9 de julio pasado, tras detectarse un caso en el norte de Veracruz.
No reportan casos por temor a que ranchos entren en cuarentena
En Minatitlán continúan en aumento los casos de gusano barrenador en el hato ganadero. Productores locales señalan que la mayoría no son reportados al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) por temor a que los ranchos entren en cuarentena.
José Ángel Marcelo Peralta, presidente de la Asociación Ganadera de Minatitlán, informó que al cierre del año se estima que en cada potrero haya al menos un animal infectado.
“En todos los potreros lamentablemente hay y los mismos ganaderos los están atendiendo, porque no hay médicos suficientes en Senasica que nos apoyen. La plaga ya se extendió y hay mucho ganado infectado”, declaró.
El líder ganadero explicó que, por ahora, la situación está bajo control gracias a las medidas aplicadas por los productores, similares a las que se implementaron hace más de 30 años cuando se presentó la misma plaga. Sin embargo, reconoció que la falta de reportes oficiales podría complicar el panorama.
“Por el momento no hay focos rojos, pero sí muchísimos casos. El miedo a sanciones con cuarentena impide que se reporten aunque ya se ha avanzado en ese tema”, añadió.
Además del ganado bovino, también se han detectado infecciones en perros, cerdos y aves de corral, lo que mantiene a los productores en alerta. Marcelo Peralta subrayó que no cuentan con apoyo gubernamental, ni de la Federación ni del estado ni del ayuntamiento para enfrentar la emergencia.
En Minatitlán, el hato ganadero es de unas 100 mil cabezas y aunque la situación aún no se considera crítica, los ganaderos insisten en la necesidad de mayor respaldo institucional para evitar que el problema se convierta en un foco rojo.
Los productores reiteraron su compromiso de atender la emergencia con los recursos disponibles, pero solicitaron la intervención de las autoridades para garantizar la sanidad y seguridad del hato ganadero en la región.
