Édgar H. Clemente
Tapachula, Chis. La caravana migrante, integrada por unas 2 mil 500 personas, retomó ayer su andar luego de no caminar el viernes y descansar un día completo en Escuintla, Chiapas. El éxodo de extranjeros de una docena de nacionalidades recorrió este sábado unos 30 kilómetros en la carretera México 200 en un esfuerzo por avanzar al norte.
Franklin, uno de los coordinadores del grupo de viajeros, reiteró la petición de ayuda humanitaria principalmente para mujeres y niños que resienten los efectos de las extenuantes caminatas. “Hay muchos pequeños y mujeres que ya van muy enllagados (sic) de los pies. Lo único que pedimos es que nos ayuden a avanzar”, expresó.
El ecuatoriano David Vega contó que emprendió la travesía hacia el sueño americano debido a las extorsiones del crimen organizado en su país.
“La delincuencia está muy terrible, no se puede vivir. Vamos por un mejor futuro y poder trabajar, porque hasta sin casa nos hemos quedamos” expresó el sudamericano.
El hombre de 44 años y que trabaja como repartidor de gas en su país pidió al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, no cerrar la frontera con México y no estigmatizar a todos los migrantes.
“Que el presidente Trump piense en los inmigrantes (…) no somos como él piensa que todos son criminales. No es así. Somos diferentes”, comentó.
La nueva caravana partió el pasado martes de Tapachula, justo el día de la elección presidencial en el vecino país del norte.
Tras el triunfo de Trump los migrantes han externado su preocupación y premura por llegar a la frontera norte antes que el republicano asuma el cargo en enero próximo.
