Orizaba, Ver.- En México se han registrado en los pasados 24 meses al menos 18 casos de lesiones por fuegos artificiales, de los cuales el grupo más afectado es el de niños de entre 10 y 14 años, con siete heridos atendidos en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Ante esta situación, el IMSS Veracruz Sur advirtió a padres de familia del riesgo de que menores manipulen juegos pirotécnicos ya que carecen de las habilidades para utilizarlos de forma segura. El mal manejo puede derivar en quemaduras, lesiones musculares, deformaciones faciales e incluso amputaciones.
El doctor Israel Hernández Trejo, director de la Unidad de Medicina Familiar 1 de Orizaba, explicó que las quemaduras leves no suelen ser de riesgo, pero pueden complicarse si abarcan zonas extensas o profundas. “Cuando hablamos de quemaduras de segundo o tercer grado, las consecuencias pueden ser permanentes desde lesiones físicas hasta problemas emocionales que impactan en la vida diaria de los pacientes”, advirtió.
Detalló que estas heridas destruyen piel, músculos y huesos, lo que en casos extremos ocasiona pérdida de dedos, brazos o movilidad. Además, existe el peligro de infecciones graves que pueden comprometer la recuperación.
Los juegos pirotécnicos más comunes y más peligrosos son los llamados cohetes, palomas, bombas y cañones por su gran potencia. En cuestión de segundos pueden causar accidentes de gran magnitud, sobre todo si son manipulados por menores sin supervisión.
Asimismo, ante una quemadura, en un accidente con pirotecnia, recomendó primero alejar a la persona de la fuente que provocó la quemadura además de enfriar la zona afectada con agua tibia y jabón neutro durante al menos 20 minutos.
Otra de las recomendaciones que se hace, es retirar ropa, joyería u objetos metálicos en el área dañada ya que pueden retener calor; cubrir la herida con un paño limpio y húmedo o un vendaje estéril sin presionar.
Refirió que en las unidades médicas del IMSS hay personal capacitado y tratamientos para atender quemaduras de primer, segundo y tercer grado.
El exhorto principal se centra en la prevención en no dejar juegos pirotécnicos al alcance de niños y evitar prácticas riesgosas con productos inflamables o fogatas.
“La conciencia debe comenzar en casa. Los adultos son responsables de cuidar que los menores no tengan acceso a artefactos que pueden marcar su vida para siempre”, recalcó Hernández Trejo.






