Orizaba, Ver.- Las nevadas en el Pico de Orizaba representan un alivio a la sequía que agobia a gran parte del estado. El inicio del invierno ya se hace visible en las montañas del país como en el Citlaltépetl, expuso Ricardo Rodríguez Demeneghi, representante de la agrupación Salvemos al Pico de Orizaba.
De acuerdo con el activista, este fenómeno fue provocado por una onda polar procedente del noreste de Estados Unidos, la cual provocó un descenso significativo de temperaturas en el volcán. Como resultado, se acumuló nieve a partir de los 4 mil 300 metros sobre el nivel del mar (msnm), alcanzando en algunos puntos hasta 12 centímetros de espesor.
Rodríguez Demeneghi explicó que la nieve también representa un alivio parcial ante la sequía que ha afectado al Pico de Orizaba y amplias regiones del estado. “La falta de humedad en la montaña es evidente. Por ello, esperamos que este fenómeno se repita o que las bajas temperaturas se mantengan durante la temporada invernal”, expuso.
Destacó que este escenario natural incrementa el atractivo turístico de la zona, especialmente para montañistas, excursionistas y visitantes interesados en apreciar el paisaje nevado.
Subrayó la importancia de efectuar estas visitas de manera ordenada y responsable, por lo que exhortó a los visitantes a reportarse con las autoridades, cumplir con el pago de derechos de paso ante el ejido y el Parque Nacional, así como respetar las normas establecidas para el acceso. “Es fundamental no obstruir los caminos, no estacionarse en áreas permitidas y evitar prácticas que pongan en riesgo tanto a las personas como al entorno natural”, expuso.
Por seguridad, Rodríguez Demeneghi también recomendó iniciar el descenso del volcán a más tardar a las 15 horas debido a que las condiciones climáticas pueden cambiar de manera abrupta conforme avanza la tarde.
Exhortó a los excursionistas a portar ropa para el frío, calzado de intercambio, gorra, guantes y equipo básico de protección.
Finalmente, reiteró que la conservación del Citlaltépetl depende en gran medida de la corresponsabilidad de autoridades, pobladores y visitantes. “Disfrutar de la montaña implica también respetarla y cuidarla, para que siga siendo un patrimonio natural para las futuras generaciones”.
