Río Blanco, Ver.- La saturación del servicio de Urgencias en el Hospital del IMSS-Bienestar de Río Blanco orilló a que una mujer tuviera que dar a luz a su bebé en la batea de una camioneta estacionada en las afueras del nosocomio.
De acuerdo con testigos, la madre arribó al hospital en pleno trabajo de parto buscando atención médica.
Sin embargo, debido a la alta demanda de pacientes y la falta de espacio en el área de Urgencias, el alumbramiento fue en la batea del vehículo.
Quienes presenciaron el momento calificaron las condiciones como insalubres e inadecuadas para un procedimiento de esta naturaleza.
Tras el nacimiento, personal médico y de enfermería salió del hospital para brindar los primeros auxilios tanto a la madre como al recién nacido.
Posteriormente, ambos fueron estabilizados y trasladados al interior del nosocomio para recibir la atención necesaria.
Ciudadanos señalaron que este hecho evidencia un problema recurrente de saturación en el hospital, donde la demanda de atención supera con frecuencia la capacidad del área de Urgencias, lo que provoca demoras y situaciones de riesgo para los pacientes.
Además, denunciaron que elementos de seguridad del hospital habrían impedido que algunas personas grabaran lo sucedido e incluso solicitaron que se eliminara el material ya captado.
Esto causó la molestia de quienes buscaban documentar el hecho como evidencia de lo que consideran una posible negligencia institucional.
Aunque el personal de salud intervino finalmente para atender a la madre y al bebé, los presentes hicieron un llamado a las autoridades para establecer protocolos claros que eviten que nacimientos ocurran fuera de las áreas médicas, dado el alto riesgo sanitario que esto implica.






