Orizaba, Ver.- La muerte del tigre de bengala Toño continúa causando cuestionamientos debido a presuntas inconsistencias en la actuación de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba y en la información difundida por el ayuntamiento, lo que ha puesto bajo la lupa el cumplimiento de los protocolos establecidos por la legislación ambiental. Entre las principales observaciones destaca la diferencia en la fecha del fallecimiento del felino. Mientras la alcaldía informó públicamente el deceso el 2 de julio, versiones recabadas señalan que el animal murió un día antes y que la noticia fue dada a conocer sólo después de que ciudadanos cuestionaran en redes sociales la ausencia del ejemplar en el parque Tlachichilco.






