Orizaba, Ver.- El sector empresarial aprueba dar 20 por ciento de incremento salarial siempre y cuando el gobierno federal otorgue estímulos fiscales, de vivienda y crédito. De no hacerlo, se corre el riesgo de quiebra de micros y medianas empresas, advirtió Juan Vega, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Orizaba.
Refirió que la posición de Canacintra es apoyar que los trabajadores puedan llegar a la línea del bienestar, “la idea es que en 2023 puedan adquirir la canasta básica alimentaria y no alimentaria; estamos de acuerdo en que debemos ir mejorando los ingresos de los trabajadores”.
Refirió que la mayoría de las grandes empresas del país paga muy por arriba de los salarios mínimos, no así las micros y medianas, pues este sector se basa en el salario mínimo.
Recordó que los incrementos al salario vienen desde 2019, cuando fue de 16.2 por ciento; en 2020, de 20 por ciento; en 2021 de 15 y en este año fue de 22 por ciento.
Al recalcar que el sector patronal está de acuerdo en dar un aumento, propuso que sea de 15 por ciento para 2023, aunque el sector obrero planteó 25 por ciento y el gobierno federal 20 por ciento.
“Estamos en negociaciones en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, todos los involucrados y por parte del sector empresarial estamos dispuestos a mejorar las condiciones de nuestros trabajadores”.
Insistió que el salario mínimo es importante y que se confía llegar a 20 por ciento, “¿pero a los empresarios quién nos ayuda? Es muy importante que el gobierno se dé cuenta que estamos en un mismo equipo, que realmente nosotros nos rascamos con nuestras uñas y para estos costos que se proponen no debemos matar a la gallina de los huevos de oro; el gobierno tiene que apoyar al sector empresarial en temas fiscales, seguridad social, vivienda, créditos, incluso hasta llegar a nuevos mercados. La exportación es la panacea, si no de dónde van a salir esos incrementos que se proponen”.
En este sentido, opinó que los apoyos para ellos son pocos y quisieron más para una mejor productividad, en los talleres, en las empresas en general.
Cabe mencionar que, según el Inegi, en 2026 se espera que las personas que reciben el salario mínimo lleguen a la línea del bienestar y puedan adquirir la canasta básica, alimentaria y no, “además este incremento no debe afectar el proceso inflacionario porque si esto llega a repercutir disminuye el poder adquisitivo”.
Si el gobierno federal no da apoyo a los empresarios pues las micro y medianas empresas están en riesgo de desaparecer porque no tienen la solvencia económica para dar el incremento salarial.
