Orizaba, Veracruz.- La seguridad en la zona ferroviaria que conecta Puebla con Veracruz ha experimentado una notable mejora en los últimos dos años, gracias a la presencia permanente de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes se han mantenido en puntos estratégicos como Cañada Morelos y Huaxtitla, lo que ha permitido prevenir sabotajes y robos a los trenes cargueros.
Hermilo Merino Bello, secretario general de la Sección 20 del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República (STFRM), afirmó que, desde Veracruz hasta Orizaba, no se han registrado incidentes de robos, daños a las vías o sustracción de material. “Creo que incluso quienes se dedicaban a esos actos delictivos hicieron conciencia”, señaló.
Este avance en la seguridad ferroviaria es resultado de la intervención activa de las autoridades federales, que ha logrado reducir drásticamente los robos, un fenómeno que fue recurrente en la región entre 2018 y 2020. En julio de 2020, los asaltos a trenes eran una constante a lo largo de los 185 kilómetros de vías que conectan Tierra Blanca, Córdoba, Orizaba y Acultzingo, con siete casos reportados en el primer semestre de ese año, aunque los intentos de robo fueron frustrados en años anteriores por el Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX).
Con la acción de las fuerzas de seguridad, la situación ha mejorado significativamente, lo que brinda mayor tranquilidad y confianza a los trabajadores ferroviarios y a la comunidad en general.






