Vendedores de artículos religiosos lamentaron que no han tenido las ventas esperadas; las lluvias inhibieron el arribo de peregrinos que llegan a la tumba de San Rafael Guízar y Valencia, en el centro de Xalapa, afirman.
En entrevista, Julián Hernández, comerciante del estado de Puebla, afirmó que aunque tenían buenas expectativas de venta no lograron superar las cifras del año pasado.
“Estuvo flojo por el clima, por la lluvia, nuestro fuerte es en la madrugada, pero como estuvo lloviendo, pues fue algo flojo porque la gente viene y si está lloviendo, pues se va rápido”, expresó.
Mencionó que la mayoría de comerciantes son originarios de entidades como Puebla, Tlaxcala y Ciudad de México. Este año decidieron no aumentar los precios para no afectar a los peregrinos. “Tenemos escapularios de monseñor Guízar y Valencia, cuadros, medallitas, oraciones, veladoras, manejamos diferentes precios, desde 10 pesitos hasta los 100 pesos”.
Los comerciantes se retiraron la noche del jueves con la esperanza de que, para el próximo año, les pueda ir mejor.
Este año acudió para agradecer por la salud de sus hijos
Fieles devotos a San Rafael Guízar y Valencia acudieron a la Catedral Metropolitana para dar gracias frente a la tumba del santo por los favores concedidos.
De diversas colonias, de otros municipios e incluso estados, vienen a la capital veracruzana a hacerle algunas solicitudes, pues lo consideran un santo muy milagroso.
“Yo soy del municipio de Banderilla y me uní a ellos por devota. Vinimos unos tramos caminando, un ratito corriendo, y así llegamos. Pero vale la pena para pedir y para agradecer”, expresó, Karina Luna Mendoza.
Relató que para participar en la peregrinación se preparó desde días antes, yendo a caminar, trotar y correr para aguantar el viaje. Es la segunda vez que participa, aunque cada año se sumaba para apoyar a los peregrinos de otra manera.
“Nosotros tenemos ya tres años que esperamos a los peregrinos en Banderilla, a los que pasan les damos agua, pan, lo que nos den o que nosotros podamos adquirir lo repartimos, eso hicimos el día de ayer pero hoy me uní a la carrera”.
Karina llegó para agradecerle al santo por la salud de sus hijos y encomendar a su familia.






