Tlilapan, Ver.- Las recientes lluvias en la región dejaron al descubierto la deficiente calidad de los trabajos de rehabilitación ejecutados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Dirección de Conservación y Mantenimiento Carretero, sobre la carretera federal 123 Orizaba-Zongolica, luego de que el material utilizado para tapar los baches en el tramo de La Coyotera, en el municipio de Tlilapan, comenzara a desprenderse apenas semanas después de haber sido colocado.
Lo que fue presentado como una acción para mejorar las condiciones de la vía terminó convertido en una nueva muestra de los cuestionados trabajos de mantenimiento por la dependencia federal, ya que las primeras precipitaciones de la temporada bastaron para que el asfalto colocado se levantara y reaparecieran severos daños en la superficie de rodamiento.
En el punto conocido como La Coyotera, automovilistas y habitantes observan nuevamente enormes hoyancos y profundas cavidades que representan un riesgo constante para quienes circulan diariamente entre Orizaba y la Sierra de Zongolica.
El agua arrastró gran parte del material utilizado, dejando en evidencia la pobre calidad de las reparaciones efectuadas por la SICT, a través de la Dirección de Conservación y Mantenimiento Carretero.
Conductores de vehículos particulares, taxis, unidades del transporte público y camiones de carga son algunos de los principales afectados, ya que además de sufrir averías mecánicas, deben maniobrar para evitar caer en los profundos agujeros que han vuelto a invadir la carpeta asfáltica.
La situación ha ocasionado molestia e inconformidad entre habitantes de Tlilapan y municipios vecinos, quienes cuestionan el uso de los recursos destinados al mantenimiento de la red carretera federal, al considerar que los trabajos no resistieron siquiera las lluvias registradas en las últimas semanas.
Usuarios frecuentes de esta importante vía de comunicación consideran que las acciones emprendidas por la dependencia federal fueron únicamente un paliativo temporal y no una solución de fondo, por lo que demandaron una intervención integral que garantice la seguridad de miles de personas que diariamente utilizan esta carretera.
Ante el deterioro que muestra nuevamente esta vía, pobladores hicieron un llamado a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y a la Dirección de Conservación y Mantenimiento Carretero para que se implementen trabajos de calidad y se eviten reparaciones improvisadas que terminan representando un desperdicio de recursos públicos.
Mientras tanto, las lluvias continúan poniendo al descubierto las deficiencias de un bacheo que apenas duró unas semanas y que hoy mantiene a la carretera federal 123 Orizaba-Zongolica, a la altura de La Coyotera, en Tlilapan, como uno de los tramos más peligrosos y deteriorados para los usuarios de la región.






