Orizaba, Ver.– En el marco del inicio de la Cuaresma, este Miércoles de Ceniza, es una de las fechas más significativas para la Iglesia católica, por lo que se hizo un llamado a los fieles a vivir este día con auténtico sentido espiritual y no como un simple acto externo.
El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, explicó que el Miércoles de Ceniza marca el inicio de un tiempo litúrgico de preparación para la Pascua, caracterizado por el ayuno, la oración y la penitencia.
Señaló que la Palabra de Dios invita a la conversión como una disposición interior para celebrar los misterios centrales de la fe cristiana, por lo que la imposición de la ceniza debe asumirse como un compromiso personal y comunitario de cambio de vida.
Enríquez Báez enfatizó que la ceniza no debe entenderse como un ritual mecánico o supersticioso.
Subrayó que este signo representa, en primer lugar, el reconocimiento de la condición humana y, en segundo término, la necesidad de la gracia de Dios para la conversión auténtica. De lo contrario, advirtió, el gesto pierde su verdadero significado.
Asimismo, explicó que sin una disposición interior sincera, el signo exterior se reduce a un acto vacío, cuando en realidad debe ser una experiencia existencial que impulse a la conversión personal y al fortalecimiento espiritual de la Iglesia.
El vocero diocesano recordó que con el Miércoles de Ceniza inicia un camino que conduce a la celebración de la resurrección de Cristo, precedido por 40 días de preparación y seguido por 50 días de alegría pascual, en los que los fieles celebran el triunfo de Jesús resucitado y se disponen a recibir la acción del Espíritu Santo.
Finalmente, invitó a la comunidad católica a vivir la Cuaresma con autenticidad, comenzando desde este miércoles de ayuno y reflexión, como un verdadero punto de partida para la conversión y la renovación espiritual.






