Veracruz, Ver.- El Aquarium de Veracruz tendrá que cambiar sus políticas con la aprobación de la Ley Mincho. El ambientalista José González, explicó que el delfinario y el lobario (recién construido) tendrán que cerrarse o modificarse. “Hoy está nueva ley nos da una esperanza más y al ser votada por unanimidad en varias cámaras se da un paso gigantesco hacia el bienestar animal. Y es que en ese punto lo que nosotros peleamos hace un par de meses, respecto de la construcción del delfinario y del lobario, (es que) son dos obras que deben de dejar de existir debido a que esta ley prohíbe los actos circenses con animales marinos”, aseguró.
La Ley Mincho es una reforma a la Ley General de Vida Silvestre para prohibir la reproducción de mamíferos marinos –como delfines, lobos marinos y orcas– en cautiverio, así como su uso en espectáculos y su mantenimiento en tanques de concreto.
El ambientalista afirmó que cuando estaba en construcción el lobario, en el acuario veracruzano, se pidió hablar con el entonces procurador Sergio Rodríguez Cortés para cambiar el objetivo de este sitio.
“También prohíbe sacar provecho de los animales como actualmente lo hace el Aquarium de Veracruz. Al ser publicada la ley tendrán 180 días para reportar a la semana que se haga un marcaje y aseguramiento de las especies para que no puedan ser cambiadas por la misma. Se prevé que esta sea la última generación de estos ejemplares así en cautiverio”, expresó.
Refirió que los poseedores de estas especies marinas deberán hacer un inventario de los que tienen en su poder y la ubicación. Es decir, los especímenes que se encuentren ahí, deberán permanecer ahí pero no habrá nuevos.
“Ahí es cuando terminará esta vida. Las nuevas que nazcan deberán ser liberadas o resguardadas en santuarios que el Estado mexicano debe llevar a cabo. En caso de que no se haga las multas son millonarias (…) van desde los 8.5 millones de pesos por no cumplir con esta obligación”, dijo.
La reforma fue nombrada en honor al delfín Mincho, que en un espectáculo acrobático en el delfinario del Hotel Barceló, en la Riviera Maya, en 2020 sufrió un accidente que lo dejó ciego.
