La fe en Cristo ofrece la vida verdadera ante la muerte de cualquier persona y garantiza la destrucción de todo tipo de esclavitud y alienación permanente, y da una luz potente para descubrir la inadvertencia imperceptible de los pequeños pasos que muchas personas damos hacia la indiferencia de todos los problemas que estamos viviendo, se lee en el comunicado de la Arquidiócesis de Xalapa, que destaca la celebración de la resurrección la otorga Dios a toda persona en Cristo como una participación en la vida gloriosa.
Señala que a través de la fe se descubre el gota a gota que perfora la conciencia personal y colectiva, embotándola hasta el punto de volverla incapaz de reaccionar ante la mentira sistemática, ante la injusticia de un progreso para una élite privilegiada y ante tantas promesas ilusorias y sin posibilidad de cumplirse jamás
Agrega que con la resurrección de Cristo, la persona llega a la comunión total del amor y a la feliz condición de una vida plena y simultánea de la gloria de Dios. La gloria de Dios consiste en que el hombre tenga vida plena y la vida del hombre consiste en gozo permanente de la gloria de Dios.
Menciona además que Cristo con su resurrección, apaga la sed de toda persona y le concede el destino añorado de todo el caminar del ser humano.
“La resurrección de Cristo otorga y concede la consumación de un amor indestructible y total que abre un horizonte de gozo y alegría sin fin. En Cristo resucitado, el hombre queda abierto a la totalidad de la realidad y orientado a todas las direcciones que lo llevan a ser un ser pleno”, se indica por último.






