Orizaba, Ver.– Lo que comenzó como una noche de celebración por el triunfo de la Selección Mexicana terminó envuelto en una fuerte polémica que hoy coloca en el centro de las críticas a Super Tortas Orizabeñas y al ayuntamiento de Orizaba, luego de que ciudadanos denunciaran presuntas agresiones contra quienes se encontraban festejando en el centro histórico.
De acuerdo con múltiples testimonios difundidos por asistentes, desde el balcón del establecimiento habrían sido arrojadas botellas de vidrio y latas hacia la multitud reunida en la esquina de Madero Sur y avenida Colón Poniente.
Los denunciantes aseguran que la acción provocó momentos de pánico y dejó, al menos, a un hombre con una lesión en la cabeza.
Los presentes señalaron que entre la multitud había familias completas, niños y adultos mayores que únicamente participaban en los festejos deportivos, por lo que calificaron lo ocurrido como una conducta irresponsable que pudo haber derivado en una tragedia de mayores dimensiones.
Sin embargo, además de las acusaciones contra el negocio, la mayor inconformidad ciudadana se ha dirigido al ayuntamiento de Orizaba, que hasta el momento no ha emitido un posicionamiento oficial ni ha informado si existe una investigación para esclarecer los hechos denunciados.
En redes sociales, decenas de usuarios cuestionaron la aparente falta de reacción de la administración municipal y exigieron que la ley se aplique sin distinciones, independientemente de quién sea el propietario del establecimiento involucrado o de cualquier vínculo con el poder político.
Las críticas también alcanzaron al alcalde Hugo Chahín Kuri, a quien ciudadanos demandaron actuar con firmeza y garantizar que las investigaciones, en caso de realizarse, sean transparentes, imparciales y alejadas de cualquier trato preferencial.
Mientras el malestar social continúa creciendo, Super Tortas Orizabeñas tampoco ha fijado una postura pública para responder a los señalamientos que circulan ampliamente entre la población, situación que ha incrementado las dudas sobre lo sucedido durante la celebración.
Hoy, la exigencia ciudadana va más allá de las publicaciones en redes sociales. Los orizabeños reclaman que las autoridades rompan el silencio, esclarezcan los hechos y determinen responsabilidades, pues advierten que cuando una denuncia de esta magnitud queda sin respuesta, también se pone en entredicho la confianza en las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley.






