Orizaba, Ver.- Las lluvias intensas aumentan el riesgo de deslaves en zonas serranas de Zongolica y el Pico de Orizaba, debido a que los suelos y laderas en las zonas montañosas se reblandecen, lo que podrían tener consecuencias graves e incluso fatales. El biólogo Héctor Rojas señaló que los municipios asentados en las regiones serranas de Zongolica y del Pico de Orizaba son vulnerables por la saturación de los terrenos, principalmente en áreas donde existen pendientes pronunciadas y comunidades ubicadas cerca de laderas.
Explicó que cuando las precipitaciones son constantes e intensas, el agua penetra en el suelo, disminuye su capacidad de mantenerse estable y provoca que grandes cantidades de tierra y material rocoso puedan desplazarse de manera repentina.
“En este momento el factor de mayor preocupación es la intensidad de las lluvias, porque el terreno ya comienza a absorber grandes cantidades de agua y eso genera condiciones propicias para que ocurran movimientos de tierra”, señaló.
El especialista destacó que las zonas serranas tienen características geográficas que aumentan el riesgo, debido a que muchas comunidades se encuentran establecidas en áreas de difícil acceso, con caminos que pueden verse afectados por derrumbes y con viviendas ubicadas cerca de zonas inestables.
Indicó que los deslaves no solamente representan daños materiales, sino que pueden poner en peligro la vida de las personas, especialmente cuando ocurren durante la noche o en momentos en que las familias no tienen oportunidad de reaccionar ante un desplazamiento súbito del terreno.
Ante este escenario, recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos de Protección Civil y evitar permanecer cerca de barrancas, laderas o zonas donde previamente se hayan registrado desprendimientos de tierra.
También pidió a las autoridades municipales reforzar los recorridos de vigilancia en comunidades consideradas de mayor riesgo, con el objetivo de detectar señales de inestabilidad en el suelo y actuar antes de que ocurra una emergencia.
Héctor Rojas explicó que algunos indicios de alerta pueden ser la aparición de grietas en el terreno, inclinación de árboles o postes, escurrimientos nuevos de agua y ruidos provenientes de las laderas, señales que deben ser tomadas con seriedad por los habitantes aledaños.
La temporada de lluvias representa cada año un reto para los municipios de la región montañosa de Veracruz, donde las condiciones naturales del terreno hacen necesario mantener una vigilancia permanente.
El biólogo insistió en que la prevención es la principal herramienta para reducir riesgos, por lo que llamó a la población a no minimizar las lluvias intensas y reportar cualquier situación que pueda representar peligro.
Mientras continúen las precipitaciones, las zonas serranas de Zongolica y del Pico de Orizaba permanecerán bajo vigilancia, debido a que la acumulación de humedad en los suelos podría incrementar la posibilidad de deslaves y sus consecuencias para las comunidades.
Coordina PC atención a comunidades afectadas de Isla
Por las lluvias de sábado y domingo, las cuales causaron afectaciones a familias del municipio de Isla, el Gobierno de Veracruz, a través de la Secretaría de Protección Civil (PC), ha estado presente acompañando y brindando atención oportuna.
Las fuerzas de tarea integradas por las secretarías de Seguridad Pública, de la Defensa Nacional, así como por la Guardia Nacional, el ayuntamiento y la Dirección Municipal de Protección Civil hicieron recorridos de verificación, evacuaciones preventivas, la activación del Plan DN-III-E y labores de limpieza.
La titular de la dependencia, Guadalupe Osorno Maldonado, coordinó las acciones de recuperación e informó que los arroyos Chiltepec y Zapata han retornado a su cauce.
Como resultado de la respuesta inmediata, 140 personas fueron evacuadas sin que se registraran personas lesionadas. Aunque se habilitaron tres refugios temporales, las familias permanecen resguardadas en una zona alta cercana a sus hogares, por lo que estos continúan disponibles en caso de ser necesarios.
Este lunes continuaron las labores de limpieza en viviendas y la atención con el apoyo de elementos de la Defensa, mientras personal de PC permanece en el municipio para dar seguimiento a la emergencia.
