Orizaba, Ver.- Por primera vez en lo que va del siglo XXI, el ingenio El Carmen, ubicado en la congregación de Cuautlapan, municipio de Ixtaczoquitlán, no iniciará la zafra 2024-2025, debido a los adeudos que la empresa mantiene con los obreros, productores de caña, personal administrativo y pensionados.
La falta de pago y de inversión en el ingenio ha llevado a la paralización de esta actividad económica clave, lo que afectará gravemente a la economía local.
El conflicto que ya daba señales de agravarse desde junio pasado se ha intensificado en los últimos meses. En ese momento, la mayoría de los empleados de confianza dejaron de laborar debido a que no fueron llamados nuevamente para el mantenimiento necesario en la maquinaria del ingenio. Desde entonces, únicamente dos superintendentes y una parte del personal obrero han sido convocados a trabajar, pero sus salarios tampoco han sido cubiertos, lo que aumenta significativamente la deuda de la empresa hacia sus empleados.
De acuerdo con el diálogo sostenido con un grupo de empleados de confianza que pidieron su anonimato, lo que pasa en el ingenio es “una crisis anunciada” y ahora con la falta de mantenimiento y el incumplimiento en el pago de salarios se provocó un impacto devastador en el ingenio y en la comunidad que depende de él.
Durante décadas, el ingenio El Carmen ha sido el motor económico de Cuautlapan y el sustento principal para cientos de familias de la región. Sin embargo, la negativa de los empresarios a invertir en las instalaciones, a pesar de que son propietarios de otros ingenios en zonas como Córdoba y Tierra Blanca, ha dejado este espacio en una situación económica crítica.
En las calles de Cuautlapan el impacto es evidente: los comercios locales reportan ventas casi nulas, las familias enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas y la incertidumbre sobre el futuro del ingenio ha ocasionado un ambiente de preocupación generalizada. “Sin el ingenio, aquí no hay nada. Todo depende de él, los empleos, el movimiento de dinero, todo. Ahora estamos viendo cómo nuestra comunidad se está quedando sin vida”, comentó un habitante del lugar que prefirió no dar su nombre.
Los obreros y productores de caña son los sectores más perjudicados por esta crisis. Durante años han enfrentado atrasos en los pagos, pero la situación actual ha superado todos los límites. Productores de caña, quienes esperaban la apertura de la zafra para comenzar a entregar su producto, ahora enfrentan pérdidas económicas considerables. Sin ingresos por la venta de caña y con deudas acumuladas para financiar su producción, muchos temen no poder recuperar su inversión.
Con todo este escenario, el futuro del ingenio El Carmen y de Cuautlapan es incierto. A pesar de los llamados de los trabajadores y de los productores para que los empresarios realicen las inversiones necesarias y liquiden los adeudos, no ha habido respuesta oficial por parte de la empresa. Mientras tanto, la congregación enfrenta una parálisis económica que parece no tener solución a corto plazo.
La inactividad del ingenio no sólo afecta a los habitantes de Cuautlapan, sino también al municipio de Ixtaczoquitlán en su conjunto, ya que el ingenio representa una de las principales fuentes de ingreso de la región. Líderes locales han señalado que la falta de acción por parte de los empresarios podría derivar en protestas y movilizaciones en busca de una solución.
“Esto no sólo es un problema económico, también es un problema social. Estamos viendo cómo una comunidad entera está siendo olvidada por aquellos que deberían invertir en ella”.
La falta de pago, el abandono del ingenio y la negativa a invertir han dejado a Cuautlapan al borde del colapso. Mientras no se logre una solución que permita reactivar la zafra y garantizar el pago a trabajadores y productores, el panorama seguirá siendo desolador para esta comunidad.






