Orizaba, Ver.- La incertidumbre manda entre los empresarios nacionales, la inflación, aun cuando se estabilizó, detendría el crecimiento del país en el primer trimestre, pero de paso oprimirá las inversiones en las micro, medianas y grandes empresas, considera Enrique Guillomen Maldonado, presidente de la delegación Confederación Patronal Mexicana (Coparmex) delegación Orizaba.
Los pronósticos de crecimiento para este primer trimestre del año, según señala el empresario
“Están por debajo del uno por ciento y con ello, afirma, el primer semestre del 2023 será de muchos retos, sobre todo porque los especialistas calculan que el crecimiento económico del país estará por debajo de este porcentaje y se resentirá más debido a la inflación”.
Estas condiciones de inflación, expone
“Se deben al aumento que se da principalmente en el rubro de los alimentos, ahí pega fuerte a la economía del trabajador, porque es en lo que más invierte y aunque las políticas salariales que se dan como el reciente aumento al salario mínimo y en las vacaciones son buenas, complican más la situación para el empresario”.
El año 2023, precisa
“Se unieron diversos factores que pareciera que lo harán más complicado y por eso decimos que es un reto para los empresarios, que tendrán que estar bien pegados a sus presupuestos y a la revisión de sus costos, porque por cualquier error en los cálculos, acabarán perdiendo”.
A pesar de esto, precisa
“Hasta ahora el sector no ha considerado que sea necesario disminuir su plantilla de trabajadores. No hemos llegado a ese punto, aun cuando los esquemas de trabajo en muchas empresas, industrias e incluso comercio, han cambiado mucho a raíz de la pandemia, cuando muchas empresas adoptaron el formato híbrido”, precisa.
Los empresarios
“Lo que hacemos ahora es mejorar la productividad de los empleados, en esto tienen que ver todos, no solo el trabajador, también aspectos como la delegación de responsabilidades y la asignación de actividades. No creo que venga un recorte de personal, yo tendría más miedo por el tema de la inflación, porque cuando vienen los costos elevados, sobre todo en el tema de los alimentos y nómina, va a pegar a los pequeños comercios porque no pueden aumentar precios cada mes como lo hacen algunas industrias”, expone el empresario.
Los pequeños comercios tienen que aguantar, subraya
“Pero puede llegar un punto en el que eso ya no sería viable para ellos y es que, aunque se dice que la inflación está estable, sigue muy elevada, alrededor del 7.8 por ciento, y los precios de bebidas y alimentos están muy por encima de ese porcentaje”.






