Mecayapan, Ver.- Habitantes de comunidades de Pajapan, Tatahuicapan, Mecayapan y Soteapan se manifestaron para impedir trabajos de exploración y extracción de gas y petróleo en su territorio. Argumentan que es para proteger manantiales y las fuentes de agua que abastecen a la región.
Esta semana se dio a conocer que autoridades de esos cuatro municipios recibieron nuevas solicitudes de Petróleos Mexicanos (Pemex) para efectuar estudios sísmicos y exploraciones, incluyendo el uso de explosivos.
Los pueblos indígenas nahuas y nuntajiiyi’ caminaron hasta la comunidad de Minzapan, donde emitieron un pronunciamiento en el que recordaron que desde 2016 y 2017 sus cabildos aprobaron acuerdos para declararse municipios libres de exploración y explotación de hidrocarburos.
Estos documentos fueron enviados al Congreso del Estado y también rechazan actividades extractivas como minería y proyectos eólicos.
Las comunidades señalaron que gracias a su organización el gobierno federal anterior no concretó la licitación de bloques petroleros en la zona durante el proceso electoral de 2018 incluidos en el plan quinquenal 2015-2019.
Recordaron que en 2021, ya en la administración actual, la empresa Comesa intentó hacer trabajos de exploración sin consultar a los pueblos indígenas.
Habitantes de Amamaloya, San Pedrito, Saltillo y Soteapan expulsaron a los trabajadores y frenaron nuevamente las actividades.
Ahora, afirmaron, Pemex busca retomar investigaciones para la extracción mediante fracking, lo que consideran una amenaza directa para sus territorios.
“Sabemos por las afectaciones en el norte de Veracruz, en Texas y en otras regiones, que el fracking no genera beneficios para los pueblos ni para los territorios que sostienen nuestras vidas”, expresaron durante la asamblea.
Señalaron que la explotación petrolera convencional ya es altamente contaminante, pero el fracking implica mayores riesgos por el uso de químicos inyectados a presión en el subsuelo, lo que podría afectar los suministros de agua potable de los acueductos Platanillo, Yuribia y Boca Toma.
Los comuneros recordaron que han sido víctimas directas de derrames de hidrocarburos en las costas de Veracruz y cuestionaron que a dos meses del más reciente incidente Pemex busque ingresar nuevamente a sus tierras.
“¿Cómo es posible que después del derrame petrolero quieran traer proyectos de explotación? Gracias al trabajo de organizaciones como Cartocrítica se demostró que el derrame sí fue provocado por Pemex”, señalaron.
Las comunidades se declararon en contra de cualquier actividad petrolera en la región y anunciaron que, mediante asambleas, defenderán la propiedad social de la tierra.
“No permitiremos proyectos de muerte en nuestros territorios. Exigimos indemnización inmediata para nuestras hermanas y hermanos afectados por el derrame, y la restauración integral de los ecosistemas dañados”, concluyeron.
